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Signos del cáncer


Síntomas del cáncer
Cuando el cáncer comienza, no se producen signos ni síntomas sino que aparecen sólo cuando la masa celular sigue creciendo o se ulcera. Pocos síntomas son específicos, y muchos de ellos son también frecuentes en personas que tienen otras enfermedades. Debido a esto, no es raro que las personas con cáncer sean a veces diagnosticadas y tratadas por otras enfermedades diferentes. Dependiendo del tipo y la localización del cáncer, los signos y síntomas pueden ser distintos.

Síntomas locales


Cuando la masa tumoral va creciendo o se produce ulceración, pueden empezar a notarse síntomas locales. Por ejemplo, los efectos de la masa tumoral en el cáncer de pulmón puede provocar la obstrucción de los bronquios, resultando en tos o neumonía, el cáncer de esófago puede causar estrechamiento de esófago por lo que tragar se hace difícil o doloroso, y el cáncer colorrectal puede dar lugar a un estrechamiento o bloqueo en el intestino dando lugar a cambios en los hábitos intestinales. Las masas tumorales en la mama o en los testículos pueden palparse fácilmente.

La ulceración puede causar una hemorragia que, si se produce en el pulmón, dará lugar a toser sangre, en el tubo digestivo provocará anemia o sangrado rectal, si es en la vejiga habrá sangre en la orina, y si es en el útero puede haber una hemorragia vaginal.

Aunque el dolor localizado puede ocurrir en el cáncer avanzado, la hinchazón inicial suele ser indolora.

Algunos tipos de cáncer pueden causar acumulación de líquido en el tórax o el abdomen.

Síntomas sistémicos


Los síntomas generales se producen debido a los efectos distantes del cáncer que no están relacionados con la propagación directa o metastásica. Estos pueden incluir: pérdida de peso no intencional, fiebre, estar excesivamente cansado, y cambios en la piel.

La enfermedad de Hodgkin, las leucemias y los cánceres de hígado o de riñón pueden causar una fiebre persistente de origen desconocido.

En algunos tipos de cáncer pueden producirse un conjunto específico de síntomas sistémicos, llamados fenómenos paraneoplásicos. Por ejemplo, cuando hay timoma, puede padecerse también miastenia gravis. Y cuando hay cáncer de pulmón, puede padecerse acropaquia.

Síntomas de metástasis


Los síntomas de metástasis son debidos a la propagación del cáncer a otros lugares en el cuerpo. Estos pueden incluir: agrandamiento de los ganglios linfáticos (que pueden palparse o verse a veces debajo de la piel y, por lo general, están duros), hepatomegalia (agrandamiento del hígado) o esplenomegalia (bazo agrandado) que se pueden palpar en el abdomen , dolor o fractura de los huesos afectados, y síntomas neurológicos.

Los síntomas de la metástasis varían con la localización de los tumores.

Inicialmente, los ganglios linfáticos son los primeros en verse afectados. Los pulmones, el hígado, el cerebro y los huesos son los sitios más comunes de metástasis de tumores sólidos. En los ganglios linfáticos, un síntoma común es la linfadenopatía.

Algunos síntomas de metástasis según el tipo de cáncer son:

- Cáncer de pulmón: tos, hemoptisis (tos con sangre) y disnea (falta de aire).
- Hígado: hepatomegalia (agrandamiento del hígado), náuseas e ictericia.
- Huesos: dolores óseos, fractura de los huesos afectados.
- Cerebro: síntomas neurológicos tales como dolores de cabeza, convulsiones, y vértigo.

Aunque el cáncer avanzado puede causar dolor, a menudo no es el primer síntoma.

Algunos pacientes, sin embargo, no muestran ningún síntoma.