Contenidos

Versão em português


También de interés


Redes sociales




Síntomas de cáncer de piel

Señales iniciales típicas que tiene el melanoma, primeros signos de tumor, información sobre carcinoma terminal y neoplasia avanzada de tejido epitelial en niños y adultos.

Hay tres tipos de cáncer de piel: melanoma, cáncer de células basales y cáncer de células escamosas.

Melanoma


Los primeros signos de melanoma son cambios en la forma o el color de los lunares actuales o, en el caso de melanoma nodular, la aparición de un nuevo lunar en cualquier parte de la piel (tales lesiones deben ser remitidas inmediatamente a un dermatólogo).

Los primeros síntomas de melanoma se resumen en: asimetría, irregularidad, color (abigarrado), diámetro (mayor de 6 mm), y cambiante en el tiempo. En etapas posteriores, el lunar puede picar, ulcerarse o sangrar.

Estas características no se aplican, sin embargo, a la forma más peligrosa de melanoma, el melanoma nodular, que tiene sus propias características: elevado por encima de la superficie de la piel, firme al tacto y con crecimiento.

Lunares normales

Las manchas marrones y los crecimientos en la piel suelen ser inofensivos. A continuación se muestran imágenes de cuatro tipos de lunares normales:

Lunar normal 1Lunar normal 2Lunar normal 3Lunar normal 4

Lunares normales
Lunares normales
Los lunares comunes comienzan con máculas uniformemente bronceadas o marrones, de 1-2 mm de diámetro (1a), luego se van agrandando (1b), van formando una pápula pigmentada que puede ser poco elevada (1c) o muy elevada (1d) por encima de la superficie de la piel, y terminan como una pápula de color rosa o de color carne (1e). Sus bordes son lisos y hay una demarcación clara de la piel circundante.

Cualquier persona que tenga más de 100 lunares está en mayor riesgo de melanoma. La mayoría de los melanomas los encuentran los propios pacientes, no los médicos, por lo que es muy importante que usted conozca bien su piel y reconozca los cambios en los lunares de su cuerpo. Examine su piel regularmente para que pueda saber lo que es normal para usted. Puede ser una buena idea tomar fotos anuales de sus lunares y documentar los cambios en el tiempo.

Lunares atípicos (nevus displásicos)

Los lunares atípicos se asemejan a un melanoma, pero suelen ser benignos. Sin embargo, las personas que los tienen están en mayor riesgo de desarrollar melanoma, por lo que deberían vigilarlos y acudir a un dermatólogo.

Estos lunares atípicos pueden presentarse como nódulos negros de unos 3 mm (imagen 16b), lesiones de color marrón oscuro con una superficie elevada sobre un fondo macular ligeramente bronceado (9), como una pápula compleja de superficie irregular y ligeramente rosa (8), o con apariencia de huevo frito (10).

Lunar atípico - nódulo negroLunar atípico elevadoLunar atípico - pápula complejaLunar atípico en forma de huevo frito


Melanomas de extensión superficial

Las siguientes imágenes muestran melanomas de extensión superficial:


Imagen 15. Se observa un lunar atípico de 4x8 mm, de color rosa y bordes irregulares en la parte superior izquierda (flecha). Derivándose de ese lunar se ve un melanoma maligno invasivo, con su característico color azul-negro, bordes dentados, y superficie distorsionada. El área gris en la parte izquierda inferior representa la regresión del tumor.

Imagen 7. Este gran lesión macular, de 7x11 mm, muestra un borde irregular, ondulado, que no se distingue en algunas áreas. Además de los tonos marrón claro y oscuro, se observan varias esferas de color rosa (flechas). La presencia de color rosa en la parte macular de un lunar melanocítico es muy peculiar de los lunares atípicos.

Imagen 11. El borde delicado, nebuloso y bronceado de esta lesión, representa la proliferación melanocítica persistente más allá de los límites laterales del lunar común en su centro.

Melanoma nodular

Melanoma nodular
Melanoma nodular
El melanoma nodular es el tipo más peligroso de melanoma y puede aparecer en un lunar o lesión que no existía antes y propagarse rápidamente en profundidad. Las lesiones suelen ser de pigmentación oscura, pero también pueden ser de color marrón claro o incoloras.

Los melanomas también pueden darse dentro del ojo, siendo el tipo más común de cáncer de ojo.

Melanoma con metástasis

El melanoma metastásico puede causar síntomas paraneoplásicos no específicos, incluyendo pérdida de apetito, náuseas, vómitos y fatiga.

La metástasis de un melanoma temprano es posible, pero relativamente rara. Menos de una quinta parte de los melanomas diagnosticados de forma temprana sufren metástasis.

Las metástasis cerebrales son particularmente comunes en los pacientes con melanoma. También se puede diseminar al hígado, los huesos, el abdomen o los ganglios linfáticos distantes.

Cáncer de células basales (o basocelulares)


El cáncer de células basales suele ser el tipo de cáncer de piel más habitual (90%), el más fácil de tratar, y también el menos propenso a propagarse. Aunque el cáncer de células basales rara vez es mortal, si no se trata puede causar graves daños a los tejidos y al hueso que rodea al tumor.

El control regular de la piel para cualquier tipo de signos nuevos o inusuales, cambios en el tamaño, forma o color de un punto existente, es la clave para encontrar y tratar pronto estos cánceres. Si se presentan síntomas de carcinoma de células basales, o algo sospechoso, debe hablar con su médico de atención primaria o con un dermatólogo (médico de la piel).

Los síntomas de cáncer de células basales suelen comenzar con la aparición de un bultito plano, firme y claro, de color rosa o rojo, o con aspecto translúcido, brillante o ceroso. Su sangrado es fácil, posiblemente con supuración o costra, y uno o más vasos sanguíneos anormales pueden ser visibles. A menudo presenta una hendidura en el centro, y puede mostrar manchas negras, azules o marrones. La aparición de dolor o picor en la lesión es uno de los síntomas iniciales más comunes.

El cáncer de células basales también puede desarrollarse como una zona plana que no se ve muy diferente de la piel normal. Estos cánceres se encuentran con mayor frecuencia en las zonas expuestas al sol, como la cabeza y el cuello, pero también se pueden encontrar en el tronco, los brazos y las piernas. Un pequeño porcentaje de estos cánceres se encuentran en otros lugares del cuerpo, por lo que es importante examinar todas las áreas corporales para detectar los síntomas.

Cáncer de células escamosas


El cáncer de células escamosas a menudo se desarrolla en la piel que ha absorbido el sol durante años. La cara, las orejas, los labios, el dorso de las manos, los brazos y las piernas son lugares comunes para el carcinoma de células escamosas. Los síntomas incluyen:

- Un bulto o protuberancia en la piel, que puede sentirse áspera.
- A medida que la protuberancia o bulto crece, puede tomar forma de cúpula o aparecer una costra y sangrar.
- Una llaga que no sana o cura.
- Un parche rojizo, escamoso y plano que crece lentamente (enfermedad de Bowen).
- En casos raros, comienza debajo de la uña, pudiendo crecer y destruir la uña.

Algunos cánceres de células escamosas comienzan como un crecimiento precanceroso llamado queratosis actínica. En adultos mayores de 40 años, se cree que aproximadamente entre un 40% y un 60% de los cánceres de células escamosas comienza con una queratosis actínica. Los signos y síntomas de queratosis son:

- Parche o tumor pequeño en la piel, de color rosa, áspero, seco y escamoso.
- Parche o crecimiento rugoso que se nota irritado o incluso doloroso cuando se frota.
- Picazón o ardor en ese área de la piel.
- Los labios se sienten constantemente secos y de color blanquecino o escamosos.