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Síntomas de cáncer de pulmón

Señales iniciales frecuentes de tumor pulmonar, signos típicos de carcinoma avanzado y terminal, quistes y pólipos en adultos y niños.

Una de las razones por las que el cáncer de pulmón es tan mortal es que, por lo general, no causa síntomas hasta que la enfermedad ha avanzado y se ha propagado. Sin embargo, en un porcentaje bastante grande de pacientes puede haber síntomas sutiles que son ignorados o malinterpretados. Al prestar atención a los síntomas de cáncer de pulmón y tomar medidas de manera oportuna, el diagnóstico y el tratamiento pueden comenzar antes y permite que el cáncer de pulmón tenga un mejor pronóstico.

La presencia de cualquier síntoma debe llevar al paciente a buscar atención médica. La investigación se inicia con una radiografía de tórax, una tomografía computarizada o una resonancia magnética. Los tratamientos más comunes son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.
Dado que el cáncer de pulmón es el más común en los fumadores, a menudo es difícil para los pacientes reconocer los síntomas, ya que se producen en la parte superior del pulmón y cuando se fuma son frecuentes los problemas respiratorios y pulmonares.

Los síntomas y signos que pueden sugerir cáncer de pulmón incluyen:

Síntomas de cáncer de pulmón
- Tos.
- Pérdida de peso.
- Disnea (dificultad para respirar).
- Dolor de pecho.
- Hemoptisis (tos con sangre).
- Dolor de huesos.
- Acropaquia.
- Fiebre.
- Fatiga.
- Obstrucción de la vena cava superior.
- Disfagia (dificultad para tragar).
- Sibilancias.

Si el cáncer crece en la vía aérea, puede obstruir el flujo de aire, causando dificultades respiratorias. La obstrucción puede conducir a la acumulación de secreciones y predispone a la neumonía.

Los síntomas del cáncer de pulmón se pueden dividir en tres tipos principales: síntomas causados por el propio tumor, síntomas locales causados ​​por la propagación al pulmón y síntomas causados ​​por metástasis generalizada.

Tabla 1 - Síntomas del cáncer de pulmón
Ubicación del cáncer Síntomas
Tumor primario
  • Dolor en el pecho (aumenta con la respiración en algunos casos).
  • Tos (algunas veces con sangre).
  • Líquido en los pulmones (derrame pleural).
  • Neumonía (a menudo casos recurrentes).
  • Dificultad de respirar
  • Sibilancias.
Diseminación local del tumor
  • Cambios en la voz (ronquera).
  • Cambios en la dilatación de la pupila.
  • Dificultad para tragar.
  • Sonido extraño al respirar (a veces llamado estridor).
  • Acumulación de líquido en los pulmones.
Diseminación a distancia del tumor
  • Debilidad y/o entumecimiento.
  • Dificultad para caminar.
  • Dolor en los huesos.
  • Problemas visuales.
  • Cualquier problema neurológico que no tiene otra causa.


Los pulmones son parte del sistema respiratorio. Se encuentran en el pecho, uno a cada lado del corazón. El pulmón derecho tiene tres partes principales llamadas lóbulos. El pulmón izquierdo es un poco más pequeño y tiene dos lóbulos. Los pulmones están amortiguados y protegidos por una cubierta delgada llamada pleura.

Hay diferentes tipos de cáncer de pulmón. Los dos más comunes son:

- Cáncer de pulmón de células pequeñas (aproximadamente el 80% de los casos), también llamado microcítico.
- Cáncer de pulmón de células no pequeñas.

El principal factor de riesgo para el cáncer de pulmón es el tabaco, con un 90% de los casos existentes. Su incidencia es mayor entre los fumadores, especialmente en los varones. Sin embargo, hay un número cada vez mayor de casos entre las mujeres. La prevención más eficaz es dejar de fumar.

Los síntomas son más fácilmente reconocibles en los pacientes que han sufrido exposición a productos químicos como el asbesto, el arsénico, el radón, el cromo, el cadmio, sustancias que se encuentran principalmente en el entorno laboral.

Dependiendo del tipo de tumor, los conocidos como fenómenos paraneoplásicos pueden llamar inicialmente la atención sobre la enfermedad. En el cáncer de pulmón, estos fenómenos pueden incluir el síndrome miasténico de Lambert-Eaton (debilidad muscular debida a auto-anticuerpos), hipercalcemia, y síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH).

Los cánceres de pulmón de células pequeñas son unos de los tipos principales de cáncer de pulmón, que comprenden aproximadamente el 15% de todos los casos, y son bien conocidos por causar síndromes paraneoplásicos. Estos síndromes pueden causar una serie de síntomas extraños y aparentemente dispares. Si bien son más comunes en los de células pequeñas, cualquier tipo de cáncer de pulmón puede causar un síndrome paraneoplásico. Cuando se producen por cáncer de pulmón por lo general indican que la enfermedad está avanzada.

Tabla 2 - Síndromes paraneoplásicos asociados con el cáncer de pulmón
Síndrome paraneoplásico Definición / Síntomas
Hipercalcemia
SIADH
  • Síndrome de secreción de hormona antidiurética inapropiada.
  • Sodio bajo en la sangre.
  • Pérdida de apetito, náuseas, vómitos.
  • Dolores de cabeza, visión borrosa, confusión.
  • Calambres, debilidad muscular.
Síndrome de Cushing
  • Hormona adrenocorticotropa (ACTH) elevada.
  • Hinchazón facial.
  • Grasa alrededor de la espalda superior, cuello y abdomen.
  • Líneas de color púrpura en el abdomen (estrías).
Síndrome de Lambert-Eaton
  • Los nervios no liberan neurotransmisores en los músculos.
  • Debilidad muscular.
  • Dificultad para masticar, tragar, hablar, subir escaleras.
  • Mantenerse más tiempo sentado.


Los tumores en la parte superior (ápice) del pulmón, conocidos como tumores de Pancoast, pueden invadir la parte local del sistema nervioso simpático, lo que conduce al síndrome de Horner, así como a daños en el plexo braquial.

Muchos de los síntomas del cáncer de pulmón (falta de apetito, pérdida de peso, fiebre, fatiga) son inespecíficos. En muchos pacientes, el cáncer ya se ha diseminado más allá del sitio original cuando tienen los síntomas y buscan atención médica.

Los sitios más comunes de metástasis son el cerebro, los huesos, las glándulas suprarrenales, el pulmón contralateral (opuesto), el hígado, el pericardio y los riñones.

Aproximadamente el 10% de las personas con cáncer de pulmón no tienen síntomas al momento del diagnóstico. Este tipo de cánceres suelen encontrarse en una radiografía de tórax rutinaria.

El cáncer de pulmón de células no pequeñas por lo general comienza en las células glandulares de la parte externa del pulmón. Este tipo de cáncer se denomina adenocarcinoma pulmonar. El cáncer de pulmón no microcítico también puede comenzar en unas células planas y delgadas llamadas células escamosas. Estas células se alinean con los bronquios, que son grandes tubos o vías respiratorias que se ramifican desde la tráquea. Este tipo de cáncer se llama carcinoma de células escamosas de pulmón. El carcinoma de células grandes es otro tipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas, pero menos común. También hay varios tipos raros de cáncer de pulmón de células no pequeñas como el sarcoma y el carcinoma sarcomatoide.

El cáncer de pulmón de células pequeñas por lo general comienza en las células que recubren los bronquios en el centro de los pulmones. Los principales tipos de cáncer de pulmón de células pequeñas son el carcinoma de células pequeñas y el carcinoma de células pequeñas combinado (tumor mixto con células escamosas o glandulares).

Otros tipos de cáncer se pueden diseminar a los pulmones, pero no es la misma enfermedad que el cáncer de pulmón primario. El cáncer que comienza en otra parte del cuerpo y se extiende al pulmón se llama metástasis de pulmón. Su tratamiento no es el mismo que el del cáncer de pulmón primario.

Un tipo raro de cáncer llamado mesotelioma pleural se suele confundir a menudo con un cáncer de pulmón. El mesotelioma pleural se inicia en la pleura que cubre el pulmón y es muy diferente del cáncer que comienza en el pulmón.

TUMORES BENIGNOS DEL PULMÓN


Los tumores benignos de pulmón son raros y pueden ser de varios tipos:

- Hamartoma pulmonar. Es el tipo más común de tumor pulmonar benigno. Se compone de un crecimiento excesivo de células que se parecen a los cartílagos. Puede aumentar lentamente de tamaño, pero por lo general no causa síntomas.

- Papiloma pulmonar. Un papiloma es un tumor benigno que crece hacia el exterior desde la superficie de los tejidos. El tipo más común de papiloma se compone de células escamosas. Los papilomas tienden a crecer en los bronquios y pueden causar síntomas cuando bloquean el flujo de aire.

- Adenoma pulmonar. En el pulmón pueden ocurrir varios tipos de adenomas que se clasifican según el tipo de células en que se originan: adenoma alveolar y adenoma pleomórfico. Los adenomas son muy raros.

- Leiomioma. Este tumor benigno se compone de células musculares lisas.

radiografia de un cancer de pulmon
Radiografia de un cáncer de pulmón
La mayoría de los tumores benignos de pulmón no causan ningún signo o síntoma. A menudo se encuentran durante una radiografía de tórax realizada por otras razones.

Un tumor benigno de pulmón puede causar algunos signos y síntomas si crece y bloquea los bronquios: tos o sibilancias, falta de aliento y tos con sangre.

Las pruebas para diagnosticar tumores pulmonares benignos pueden incluir:
- Radiografía de pecho. En la radiografía, los tumores benignos son pequeños (menos de 2 cm) y se caracterizan por tener bordes lisos y claros. Cuando se ve algo en una placa de rayos x se denomina "nódulo pulmonar" hasta que los médicos confirman que se trata de un tumor benigno de pulmón.
- Tomografía computarizada.
- Aspiración con aguja fina.
- Broncoscopia.

Las opciones de tratamiento para los tumores benignos de pulmón pueden ser: extirpación quirúrgica y vigilancia activa con pruebas de imagen durante cierto número de años para ver los cambios en el tamaño.

METÁSTASIS PULMONARES


Las metástasis pulmonares se producen cuando un cáncer se propaga a los pulmones desde su sitio primario. Las metástasis pulmonares son diferentes de un cáncer que comienza en el pulmón (llamado cáncer de pulmón primario). Los pulmones son uno de los lugares más comunes donde se propaga el cáncer.

Casi cualquier tipo de cáncer puede diseminarse a los pulmones. Los cánceres que normalmente se extienden al pulmón son: del otro pulmón (contralateral), de seno, de piel (melanoma), de páncreas, de riñón, colorrectal, de cabeza y cuello (oral, faríngeo, de laringe), de tiroides, de testículo, de vejiga, esofágico, de estómago, de hígado, de hueso, sarcoma de tejidos blandos, de ovario, cervical, de próstata, y linfoma.

El tratamiento de las metástasis pulmonares incluye quimioterapia, cirugía, radioterapia y cirugía láser.

CÁNCER DE PULMÓN DE CÉLULAS PEQUEÑAS


cancer de pulmon de celulas pequeñas
Carcinoma de células pequeñas
El cáncer de pulmón de células pequeñas representa entre el 10% y el 15% de todos los cánceres de pulmón. También se conoce como carcinoma de células de avena o carcinoma indiferenciado de células pequeñas. Por lo general comienza en los bronquios, en el centro de los pulmones. Es el más agresivo de todos los tipos de cáncer de pulmón. En muchos casos, ya se ha extendido a otras partes del cuerpo en el momento en que se diagnostica.

Los signos y síntomas del cáncer de pulmón de células pequeñas son similares a los de otros tipos de cáncer de pulmón: una tos que no desaparece o empeora, dolor en el pecho constante y que empeora con la respiración profunda o la tos, esputo manchado de sangre (moco y otras materias expelidas de los pulmones), falta de aliento, sibilancias, fatiga y pérdida de peso.

El cáncer de pulmón de células pequeñas es más probable que cause síndromes paraneoplásicos que otros tumores de pulmón. Un síndrome paraneoplásico es un grupo de síntomas que se produce cuando las sustancias liberadas por las células cancerosas interrumpen la función normal de otros órganos o tejidos. Los síndromes paraneoplásicos causados ​​por el cáncer de pulmón de células pequeñas suelen ser:

- Síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética. Provocado por el exceso (hipersecreción) de hormona antidiurética. La hormona antidiurética hace que se almacene (retenga) agua corporal. Los signos y síntomas de este síndrome incluyen: fatiga, pérdida de apetito, debilidad muscular o calambres, náuseas y vómitos, inquietud y confusión.

- Síndrome de Cushing. Causado por la sobreproducción de corticoesteroides. Los signos y síntomas del síndrome de Cushing son: hipertensión, azúcar en la sangre, cara redonda, brazos y piernas delgadas, fatiga, debilidad muscular y aumento de peso (que puede causar estrías moradas en el estómago).

- Síndrome de Lambert-Eaton. Causado por la falta de una sustancia química que transmite mensajes entre los músculos y los nervios. Los signos y síntomas del síndrome de Lambert-Eaton incluyen: debilidad muscular (incluida la necesidad de utilizar las manos y los brazos para levantarse de una posición sentada o acostado), pérdida de movimiento, y dificultad para masticar, subir escaleras o levantar objetos.

- Degeneración cerebelosa paraneoplásica. Causada por una respuesta inmune anormal a un tumor maligno. Los signos y síntomas de esta enfermedad incluyen: mareos o vértigo, náuseas, pérdida del equilibrio, visión borrosa, movimientos oculares rápidos, dificultad para hablar o tragar, y temblores.

Los exámenes utilizados para diagnosticar el cáncer de pulmón de células pequeñas son los mismos que se utilizan para diagnosticar otros tipos de cáncer de pulmón, y pueden incluir lo siguiente: historia clínica y examen físico, rayos X, tomografía computarizada, tomografía por emisión de positrones, pruebas de esputo, procedimientos endoscópicos, ultrasonido y biopsia.

El cáncer de pulmón de células pequeñas se llama así porque las células se ven muy pequeñas cuando se examinan bajo un microscopio. En las células se observan puntos muy pequeños o gránulos, que producen las hormonas que causan los síndromes paraneoplásicos.

Según la etapa en la que esté, el cáncer de pulmón de células pequeñas puede ser:

- Limitado. El tumor se encuentra sólo en el pecho, y el área de cáncer es lo suficientemente pequeña como para ser tratada de manera segura con radioterapia. El cáncer se encuentra localizado únicamente en: un pulmón, el mediastino y en ganglios linfáticos cercanos al mismo lado del cuerpo donde está el tumor.

- Extendido. El tumor está demasiado generalizado para caber dentro de un campo de radiación. El cáncer se ha diseminado a múltiples áreas del cuerpo, incluyendo: el otro pulmón, los ganglios linfáticos al otro lado del pecho, el cerebro, el hígado, y los huesos.

Las personas con derrame pleural, tumores grandes o múltiples en el mismo lado que el pulmón canceroso o con ganglios linfáticos agrandados en el lado opuesto del pulmón canceroso suelen situarse en el etapa de cáncer extendido.

El pronóstico del cáncer de pulmón de células pequeñas depende de:

- Etapa. Es el factor pronóstico más importante para este tipo de cáncer. Si están en una etapa limitada tienen un pronóstico mucho mejor que si están extendidos. La mayoría de las personas son diagnosticadas con cáncer en etapa extensa, debido a que el cáncer se disemina pronto y de forma rápida, antes de que cause síntomas.

- Metástasis. Las personas que tienen sólo una metástasis de cáncer de células pequeñas tienen un pronóstico más favorable que las que tienen múltiples tumores metastásicos. El cáncer de pulmón de células pequeñas que se ha diseminado al cerebro tiene un pronóstico menos favorable que el cáncer que se ha diseminado sólo a los huesos o al mediastino. Una sola metástasis en el cerebro puede tener un pronóstico más favorable que más de un tumor metastásico en otra parte del cuerpo.

- Estado funcional. Las personas que tienen un buen estado general tienen mejores resultados.

- Género. Las mujeres tienden a tener mejores resultados para el cáncer de pulmón de células pequeñas que los hombres.

- Pruebas de química sanguínea. Las personas con niveles más elevados de lactato deshidrogenasa o niveles de albúmina más bajos de lo normal en la sangre tienen un pronóstico menos favorable.

La supervivencia media para las personas con cáncer pulmonar de células pequeñas es de 16-24 meses si está en etapa limitada y de 6-12 meses si está en etapa extendida.

El tratamiento para el cáncer de pulmón de células pequeñas puede ser:

Quimioterapia

La quimioterapia es el tratamiento principal para el cáncer de pulmón de células pequeñas. Como es un cáncer que crece rápidamente, puede responder bien al tratamiento con quimioterapia. Se utiliza al mismo tiempo que la radioterapia.

cisplatino
Cisplatino
Los fármacos, dosis y horarios varían de persona a persona. Suele tratarse con una combinación de dos fármacos, que son más efectivos que un solo fármaco: cisplatino y etopósido, carboplatino y etopósido. El carboplatino puede ser utilizado en lugar de cisplatino si éste provoca efectos secundarios graves como insuficiencia renal, si la persona tiene un pobre estado funcional, o si es mayor de 75 años.

La combinación de ciclofosfamida, doxorrubicina y vincristina puede ser utilizada para el cáncer de pulmón de células pequeñas recurrente que vuelve después del tratamiento con cisplatino, etopósido y radioterapia.

El etopósido oral puede darse a personas que no pueden tolerar la quimioterapia combinada o cuyo cáncer se repite 3-6 meses después del tratamiento con otras combinaciones de quimioterapia.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen principalmente del tipo de fármaco, dosis, salud general de la persona y de si la quimioterapia se administra sola o junto con radioterapia. Los efectos secundarios más comunes son: supresión de la médula ósea, náuseas y vómitos, diarrea, fatiga, pérdida de apetito, daños en el sistema nervioso y daño renal.

Radioterapia

Se pueden usar diferentes tipos de radioterapia para tratar el cáncer de pulmón de células pequeñas:

- Radioterapia externa. Para el cáncer de pulmón de células pequeñas en etapa limitada, la radioterapia se combina con quimioterapia. La radiación se dirige al tumor de pulmón y a los ganglios linfáticos circundantes en el pecho. Si el cáncer está extendido, la radioterapia se utiliza como terapia paliativa para aliviar los síntomas de la enfermedad. También puede ser utilizada para tratar la metástasis en el pulmón, los huesos o el cerebro.

- Irradiación craneal profiláctica. Es radiación administrada a todo el cerebro. Se utiliza para prevenir que el cáncer se propague al cerebro o para tratar las células cancerosas que ya puedan haberse propagado allí aunque no puedan ser vistos por las pruebas de imagen. Se puede ofrecer a personas con cáncer de pulmón de células pequeñas en etapa limitada que ha respondido bien a la quimioterapia y la radioterapia. Puede ayudar a prevenir las metástasis cerebrales y mejora la supervivencia. No se ofrece a personas que no ha respondido a la quimioterapia.

- Radioterapia estereotáctica. Se utiliza en personas que tienen metástasis cerebrales a causa de cáncer de pulmón de células pequeñas.

Los efectos secundarios de la radioterapia para el cáncer de pulmón de células pequeñas suelen ser: fatiga, problemas respiratorios, falta de aliento, dificultad para respirar, tos seca, neumonitis por radiación, dificultad para tragar y reacciones cutáneas.

Los posibles efectos secundarios de la radioterapia en el cerebro pueden incluir: reacciones cutáneas, pérdida de pelo o debilitamiento del mismo, síndrome de somnolencia (somnolencia, fatiga, confusión) y edema cerebral (dolor de cabeza, náuseas, vómitos, debilidad)

Cirugía

La cirugía rara vez se utiliza para tratar el cáncer de pulmón de células pequeñas, ya que a menudo se ha diseminado a otras partes del cuerpo en el momento en que se diagnostica. Si el informe de anatomía patológica sugiere que el tejido extirpado contiene células cancerosas, se puede realizar una cirugía para extirpar el tumor pulmonar si el cirujano cree que puede ser completamente eliminado.

Seguimiento y terapia de apoyo después del tratamiento

Después del tratamiento para el cáncer de pulmón de células pequeñas se hace un seguimiento regular. La recuperación y adaptación a la vida es diferente para cada persona, dependiendo de la extensión de la enfermedad, el tipo de tratamiento y muchos otros factores.

TUMORES MALIGNOS DE PULMÓN


El tipo más común de cáncer de pulmón es el cáncer de pulmón de células no pequeñas. Alrededor del 85%-90% de todos los cánceres de pulmón son de células no pequeñas (no microcítico), mientras que el otro 10%-15% son de células pequeñas (microcítico).

Hay 3 tipos de cáncer de pulmón no microcítico: adenocarcinoma, carcinoma de células escamosas y carcinoma de células grandes. También hay varios tipos de tumores de no microcíticos raros.

Adenocarcinoma pulmonar

adenocarcinoma de pulmon
Adenocarcinoma de pulmón
El adenocarcinoma es el tipo más común de cáncer de pulmón de células no pequeñas. Por lo general comienza en las células pulmonares de la parte externa (periferia) del pulmón. Es más frecuente en las personas que fuman, aunque también puede desarrollarse en los no fumadores (es el tipo de cáncer de pulmón que, por lo general, se encuentra en las personas que nunca han fumado). Además, es el tipo más común de cáncer de pulmón en mujeres y en personas jóvenes.

Hay varios tipos de adenocarcinoma. Por lo general se agrupan en función de la apariencia de las células tumorales al microscopio:
- Acinares. Las células tienen estructuras diminutas en forma de saco.
- Papilares. Las células tienen proyecciones pequeñas, en forma de dedos.
- Micropapilares. Es como el papilar, excepto en que las proyecciones similares a dedos son muy pequeñas.
- Sólidos. Tiene estructuras gruesas, tipo nido.

La mayoría de los adenocarcinomas tienen más de uno de los patrones anteriores y se describen como "adenocarcinoma tipo mixto".

Carcinoma bronquioloalveolar

carcinoma bronquioloalveolar
Carcinoma bronquioloalveolar
El carcinoma bronquioloalveolar es un tipo de adenocarcinoma que se extiende sobre la superficie del tejido pulmonar sin invadir el tejido conectivo. Comienza en los pequeños sacos de aire de los pulmones (alvéolos). A pesar de que no se propaga fuera de los pulmones (metástasis), se puede propagar a lo largo del propio pulmón. Debido a que no se propaga fuera del pulmón, suele tener un mejor pronóstico que otros tipos de adenocarcinoma.

Recientemente, un grupo internacional de expertos recomendó la eliminación del término "carcinoma bronquioloalveolar" y su reemplazo por "adenocarcinoma in situ". Sin embargo, el término todavía es utilizado por muchos médicos.

Algunos tumores de adenocarcinoma, particularmente los constituidos por lo menos en parte por carcinomas bronquioalveolares, tienen anormalidades genéticas (mutaciones) que sugieren que el tumor puede ser más sensible a fármacos específicos. La mutación más común implica al gen del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) y al gen de fusión del linfoma anaplásico (ALK). Las pruebas para la presencia de estas mutaciones se hace durante el proceso de diagnóstico en muchos laboratorios especializados.

Carcinoma de células escamosas

carcinoma pulmonar de celulas escamosas
Carcinoma pulmonar de células escamosas
El carcinoma de células escamosas se encuentra casi siempre en personas con antecedentes de tabaquismo. Por lo general se encuentra en los bronquios grandes, cerca del centro (hilio) del pulmón. Estos tumores crecen en el revestimiento de los bronquios y causan síntomas como tos con sangre.

Hay varios tipos de carcinoma de células escamosas, según cómo sean las células tumorales al microscopio: papilar, de células claras (las células son claras y aparecen vacíos bajo el microscopio) y basaloide (pequeñas células de forma redondeada).

Como sucede con el adenocarcinoma, muchos tumores contienen una mezcla de diferentes tipos de células.

Carcinoma de células grandes

El carcinoma de células grandes es el tipo menos común de cáncer de pulmón de células no pequeñas. Hay varios tipos de carcinoma de pulmón de células grandes: basaloides, tumores pulmonares neuroendocrinos y sarcomas (carcinoides), y de células claras.

tumor de pancoast
Tumor de Pancoast
Tumores raros de pulmón no microcíticos


Hay varios tipos muy raros de cáncer de pulmón de células no pequeñas:
- Sarcoma: leiomiosarcoma, fibrosarcoma, hemangiopericitoma.
- Carcinoma sarcomatoide. Este es un tipo de cáncer en el que las células tumorales parecen sarcoma.
- Linfoma.
- Tumores del surco superior (tumores de Pancoast). Se denominan así por su ubicación en el pulmón. Estos tumores se encuentran en el borde superior de los pulmones, cerca de la parte inferior del cuello. Tienden a extenderse directamente a las costillas, las vértebras (huesos de la columna vertebral) o los tejidos blandos del cuello (incluyendo los nervios). Casi todos los tumores del surco superior son un tipo de cáncer de pulmón de células no pequeñas. Por lo general son tratados con quimioterapia y radioterapia antes de la cirugía.

FACTORES DE RIESGO PARA EL CÁNCER DE PULMÓN


El factor de riesgo más importante para desarrollar cáncer de pulmón es el tabaquismo. El riesgo aumenta con la edad. Más de la mitad de todos los casos de cáncer de pulmón con diagnóstico reciente ocurren en personas de 70 años o mayores. Los hombres desarrollan cáncer de pulmón con algo más de frecuencia que las mujeres.

Los siguientes factores son conocidos por aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Fumar

efectos de fumar tabaco
Efectos de fumar tabaco
Fumar tabaco, especialmente de cigarrillos, es la principal causa de cáncer de pulmón. El humo del tabaco contiene muchas sustancias químicas perjudiciales que pueden causar cáncer (son cancerígenas). Fumar afecta a la salud y provoca cambios genéticos en las células del pulmón que conducen al desarrollo de cáncer de pulmón.

El tabaquismo está relacionado con más del 85% de los casos de cáncer de pulmón. El riesgo está influenciado por el tiempo que hace que la persona fuma, la edad en la que comenzaron a fumar y el número de cigarrillos fumados al día. Cuando el tabaquismo se combina con otros factores de riesgo, se incrementa el peligro de contraer cáncer de pulmón.

Otros tipos de productos del tabaco, como los cigarrillos con bajo contenido de alquitrán, los cigarrillos bajos en nicotina, el tabaco de pipa, los puros, los cigarrillos de hierbas, las pipas de agua y el tabaco de mascar también causan cáncer y no se consideran seguros.

Humo de segunda mano

El humo de segunda mano es el que los fumadores exhalan cuando fuman un cigarrillo encendido, pipa o cigarro. También se conoce como humo ambiental del tabaco, o tabaquismo involuntario o pasivo.

El humo de segunda mano contiene las mismas sustancias químicas que el humo que se inhala activamente. Las personas expuestas al humo de segunda mano tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Es el principal factor de riesgo para el cáncer de pulmón entre los no fumadores. Ninguna cantidad de exposición al humo de segunda mano es segura.

Radón

El radón es un gas incoloro, inodoro e insípido que proviene de la descomposición natural del uranio en las rocas y el suelo. En el exterior, el gas radón se diluye en el aire, por lo que generalmente no es una preocupación. Pero el radón puede filtrarse en una casa o edificio a través de los pisos de tierra o las grietas en los cimientos del sótano. Se puede llegar a niveles peligrosos en casas o edificios a causa de filtraciones en un sótano con poca ventilación. La inhalación de gas radón puede dañar las células que recubren los pulmones.

La exposición al radón aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. El radón es la principal causa de cáncer de pulmón en los no fumadores y la segunda causa principal de cáncer de pulmón en los fumadores.

El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón depende de la cantidad de radón a la que una persona está expuesta, el tiempo que está expuesta, y de si fuman o no. El riesgo del radón es mucho mayor en las personas que fuman que en aquellas que no lo hacen.

Amianto

El asbesto es un grupo de minerales que se producen de forma natural. El asbesto se ha usado ampliamente en materiales de construcción y en muchas industrias. La exposición a las fibras de amianto en el aire aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

El riesgo de exposición al amianto es más alto para las personas que trabajan con asbesto, como los mineros o los que trabajan en su fabricación.

Los estudios han demostrado que la combinación de fumar y la exposición al amianto es especialmente peligrosa. Las personas que están expuestas al asbesto y también fuman tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Contaminación del aire exterior

Hay una fuerte evidencia de que la exposición a la contaminación del aire libre causa cáncer de pulmón. El riesgo de cáncer de pulmón aumenta con una mayor exposición a la contaminación. Los contaminantes en el aire varían de un lugar a otro en función de las fuentes de emisiones de la zona. Las emisiones también pueden desplazarse desde otras regiones.

Los componentes de la contaminación causantes del cáncer son, entre otros, el diesel, el benceno y algunos hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Exposición ocupacional a carcinógenos químicos

El riesgo de cáncer de pulmón es mayor entre las personas que trabajan en ciertas industrias o que tienen ciertas ocupaciones. En general esta causa es poco frecuente, ya que una persona sólo se expone a estos productos químicos en grandes cantidades si trabajan con ellos. En general, para muchas de estas sustancias, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es mayor si la persona fuma.

La exposición ocupacional a los siguientes productos químicos aumenta el riesgo de cáncer de pulmón:
- arsénico y compuestos inorgánicos de arsénico;
- berilio y sus compuestos;
- cadmio y sus compuestos;
- productos químicos utilizados en la fabricación de caucho, hierro, acero, y pinturas;
- éteres de clorometilo y bisclorometiléter;
- compuestos de cromo (VI);
- carburo de cobalto-tungsteno;
- diesel;
- gas mostaza;
- hidrocarburos aromáticos policíclicos;
- minerales radiactivos, como el uranio y el plutonio;
- polvo de sílice y sílice cristalina;
- algunos compuestos de níquel.

Las personas que trabajan en la fabricación de caucho, hierro, acero y pintura tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Estas industrias utilizan muchos productos químicos, pero los que aumentan el riesgo de cáncer de pulmón no se conocen con exactitud.

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos aumentan el riesgo de cáncer de pulmón. Las personas pueden tener exposición ocupacional a los hidrocarburos debido a la limpieza de chimeneas, la gasificación del carbón, la producción de coque, el carbón de alquitrán (como en los techos y pavimentos) y la producción de aluminio.

Antecedentes personales o familiares de cáncer de pulmón

Las personas que han tenido cáncer de pulmón tienen un mayor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de pulmón. Los familiares de primer grado (hermanos, hijos o padres) de las personas que han tenido cáncer de pulmón pueden tener un riesgo ligeramente mayor de desarrollar cáncer de pulmón. El aumento del riesgo entre los familiares de primer grado podría ser debido a una serie de factores, tales como comportamientos compartidos (como fumar) o vivir en el mismo lugar donde hay sustancias cancerígenas (como el radón).

Los estudios realizados en familias con un fuerte historial de cáncer de pulmón han encontrado que el aumento del riesgo podría ser debido a una mutación en un gen del cáncer de pulmón. Otros estudios han demostrado que el riesgo de cáncer de pulmón en una familia aumenta si un miembro de la familia desarrolló la enfermedad a una edad temprana.

Arsénico

Beber agua con altos niveles de arsénico aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. El riesgo es aún mayor en las personas que fuman.

Enfermedad pulmonar

Las personas que han tenido enfermedades o afecciones pulmonares que cicatrizan los pulmones tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Ejemplos de estos trastornos incluyen:
- tuberculosis: una infección pulmonar diseminada por la inhalación de la bacteria de la tuberculosis;
- enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): una enfermedad a largo plazo (incluyendo bronquitis crónica y enfisema) que daña los pulmones y, por lo general, está causada por el tabaquismo;
- infección pulmonar causada por Chlamydia pneumoniae.

Exposición a la radiación

El riesgo de cáncer de pulmón aumenta en las personas que han tenido una exposición previa a la radiación ionizante. Las personas que han sido tratadas con radioterapia en el pecho para cánceres como el linfoma de Hodgkin o el cáncer de mama tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón. El riesgo es aún mayor en las personas que fuman.

En Japón, quienes fueron expuestos a las radiaciones ionizantes durante las explosiones de bombas atómicas están en mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Quema de carbón

La combustión de combustibles sólidos como el carbón se ha relacionado con el cáncer de pulmón. Cocinar y calentarse con carbón en fuegos abiertos o estufas tradicionales produce altos niveles de contaminación del aire, especialmente en espacios mal ventilados. El humo en interiores contiene una serie de contaminantes perjudiciales para la salud. Hay pruebas suficientes de que la combustión del carbón en interiores aumenta el riesgo de cáncer de pulmón.

Sistema inmunológico deficiente

Las personas con un sistema inmunitario débil presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. El sistema inmune puede debilitarse debido a los medicamentos que suprimen el sistema inmune (llamados inmunosupresores). Estos medicamentos se usan para evitar el rechazo de un órgano después de un trasplante.

La infección por VIH (SIDA) también pueden debilitar el sistema inmunológico. Las personas con VIH / SIDA tienen un mayor riesgo de desarrollar diversos tipos de cáncer.

Lupus

El lupus eritematoso sistémico es un trastorno autoinmune. El lupus puede afectar a varias partes del cuerpo y causar inflamación de la piel, las articulaciones, los vasos sanguíneos, el sistema nervioso y órganos internos como el corazón, los pulmones y los riñones. Las personas con lupus tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Aparte de estos factores, hay otros que tienen alguna asociación con el cáncer de pulmón, pero de los que no hay suficiente evidencia para asegurar cómo actúan.

Fumar marihuana

La evidencia sugiere que el vínculo entre fumar marihuana a largo plazo y el cáncer de pulmón no es tan fuerte como entre el tabaco y el cáncer. Algunos estudios han encontrado un aumento en el riesgo de cáncer con el consumo a largo plazo de marihuana.

Quema de madera

La evidencia muestra que existe un riesgo potencial entre el cáncer de pulmón y la quema de madera en interiores. La combustión en interiores de combustibles sólidos tales como la madera provoca altos niveles de contaminación del aire, especialmente en espacios mal ventilados.

Frituras a alta temperatura

La evidencia muestra que las emisiones provocadas por cocinar alimentos fritos a altas temperaturas pueden ser carcinógenas. Se ha demostrado la existencia de un mayor riesgo de cáncer de pulmón en personas que fríen alimentos en aceite a altas temperaturas. El riesgo está influenciado por la frecuencia y la duración de la fritura de alta temperatura.

Dieta

Se necesitan más investigaciones para aclarar el papel de la dieta en el riesgo de cáncer de pulmón. Algunos estudios han reportado una disminución del riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en personas que comen una dieta rica en verduras y frutas. Otros estudios han demostrado un menor riesgo de cáncer de pulmón con una alta ingesta de selenio. También se ha demostrado que los fumadores que toman suplementos de beta caroteno pueden tener un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Inactividad física

Las personas que no son físicamente activas pueden estar en mayor riesgo de cáncer de pulmón, pero la investigación no es concluyente.

Exposición ocupacional a ciertas sustancias químicas

Puede haber alguna relación entre el cáncer de pulmón y la exposición ocupacional al cloruro de vinilo, las dioxinas, el carburo de cobalto-tungsteno, o fuertes vapores de ácidos inorgánicos, pero se necesita más investigación para estar seguro. La investigación hasta la fecha no proporciona un vínculo concluyente entre los pesticidas y el cáncer, pero la evidencia sugiere una posible asociación con el cáncer de pulmón.

Extirpación de ambos ovarios

Algunos estudios han sugerido que la extirpación de ambos ovarios (ooforectomía bilateral) puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en la mujer. Se necesita más investigación para entender este riesgo.

Factores de riesgo desconocidos

Hay factores que no se sabe si actúan sobre la probabilidad de contraer cáncer de pulmón: el virus del papiloma humano, el talco y el polvo de talco, y la inhalación de fibra lana de vidrio.

DETECCIÓN DEL CÁNCER DE PULMÓN


Los investigadores aún no han demostrado que las pruebas de esputo para detectar células cancerígenas en el pulmón (citología) ayude a reducir la tasa de mortalidad por cáncer de pulmón. Se están usando actualmente ensayos clínicos para estudiar la utilidad de las radiografías de tórax y la tomografía computarizada espiral (helicoidal) a baja dosis como formas de detectar el cáncer de pulmón. Uno de estos ensayos comparó estos métodos en fumadores y ex-fumadores. Los resultados mostraron que las personas que recibieron dosis bajas de tomografía computarizada espiral tenían menor riesgo de morir por cáncer pulmonar que las personas que recibieron las radiografías estándar de pecho. Por otra parte, hubo más daños con una tomografía computarizada en comparación con una radiografía de tórax.

DIAGNÓSTICO DEL CÁNCER DE PULMÓN


Hay diferentes pruebas que se pueden utilizar para diagnosticar el cáncer de pulmón.

Historia clínica y examen físico

Al hacer la historia clínica, el médico hará preguntas sobre: antecedentes personales, hábito de fumar, exposición al humo de segunda mano, factores de riesgo ocupacionales o ambientales (amianto, radón), historial de cáncer de pulmón o enfermedad pulmonar, radioterapia en el pecho, antecedentes familiares de cáncer de pulmón, historial de otros tipos de cáncer, y signos y síntomas que pueden sugerir el cáncer de pulmón.

El examen físico permite al médico detectar cualquier signo de cáncer de pulmón. Durante el examen físico, el médico puede: comprobar la respiración, escuchar los pulmones con un estetoscopio, dar toques en el pecho para escuchar sonidos de percusión, mirar el movimiento del pecho durante la respiración, palpar el cuello y la zona superior de la clavícula en busca de hinchazón o de ganglios linfáticos agrandados, palpar el abdomen en busca de un agrandamiento del hígado o de un bulto, controlar la presión arterial y el pulso, y escuchar el corazón con un estetoscopio.

Rayos X

Una radiografía de tórax es a menudo la primera prueba que se realiza para diagnosticar el cáncer de pulmón. Se utiliza para buscar manchas, tumores o cambios en los pulmones.

Tomografía computarizada

tomografia de un cancer de pulmon
Tomografía de cáncer de pulmón
Una tomografía computarizada puede:
- encontrar un tumor de pulmón de forma precoz, que no se puede ver en una radiografía de tórax;
- descubrir ganglios linfáticos agrandados en el pecho;
- hallar cualquier propagación del tumor a otras partes del cuerpo: glándulas suprarrenales, hígado o cerebro.
- guiar una biopsia.

Tomografía por emisión de positrones

La tomografía por emisión de positrones se puede utilizar para determinar si el cáncer de pulmón se ha diseminado a los ganglios linfáticos u otras estructuras en el pecho.

Pruebas de esputo

prueba de esputo
Prueba de esputo
El moco que se escupe de los pulmones (esputo) puede ser examinado para detectar la presencia de células cancerosas. Se extraen varias muestras de esputo, por lo general en la mañana temprano. Si las personas tienen problemas para toser el esputo, se les puede dar un nebulizador para inhalar y ayudarles a tos.

Los tumores en los grandes bronquios del pulmón, los tumores de células escamosas y los tumores grandes pueden expulsar células cancerosas en el esputo.

Procedimientos endoscópicos

Hay diferentes procedimientos endoscópicos para diagnosticar y estadificar el cáncer de pulmón no microcítico:

- Broncoscopia. Se puede realizar para buscar un tumor en el interior de los bronquios. El médico puede extraer una muestra de tejido o líquido que se examina bajo el microscopio para diagnosticar el cáncer de pulmón no microcítico.

- Mediastinoscopia o mediastinotomía. Puede practicarse para observar el mediastino y obtener muestras de tejidos en la zona. Una mediastinotomía es similar a la mediastinoscopia, pero en vez de insertar un endoscopio a través de un corte en el cuello, el médico hace una incisión un poco más grande entre las costillas, y esto permite examinar los nódulos linfáticos a los que no se puede llegar mediante una mediastinoscopia.

- Toracoscopia (pleuroscopia). Se puede hacer para observar y tomar una muestra de tejido de la pared torácica, el mediastino, el revestimiento externo de los pulmones (pleura) y los ganglios linfáticos del pecho. No suele hacerse para diagnosticar el cáncer de pulmón, aunque se puede utilizar si las otras pruebas, como la broncoscopia, no pueden obtener suficiente tejido como para hacer un diagnóstico.

Ultrasonido

El ultrasonido se utiliza en combinación con la broncoscopia (ultrasonido endobronquial) para observar y tomar muestras de los ganglios linfáticos del mediastino y buscar líquido en los pulmones o el pecho.

Biopsia pulmonar

biopsia pulmonar
Biopsia pulmonar
Las biopsias que se utilizan para el cáncer de pulmón son:

- Aspiración con aguja fina. Se puede guiar por tomografía computarizada para extraer una pequeña cantidad de tejido de un tumor pulmonar o de un ganglio linfático en el pecho. También se puede hacer durante la broncoscopia, junto con el ultrasonido endobronquial, para tomar muestras de ganglios linfáticos alrededor de la tráquea y los bronquios.

- Toracocentesis. Se puede realizar para extraer el líquido alrededor de los pulmones para ver si contiene células cancerosas.

Resonancia magnética

La resonancia se utiliza para detectar si el cáncer de pulmón se ha diseminado al cerebro o la médula espinal. También puede hacerse una resonancia magnética del corazón (RM cardíaca) antes de la cirugía, para buscar problemas o cambios en el corazón que puedan impedir la cirugía.

Gammagrafía ósea

La gammagrafía ósea se utiliza para detectar si el cáncer de pulmón se ha propagado a los huesos (metástasis óseas) en personas que tienen: dolor de huesos, pruebas químicas de la sangre que sugieren que el cáncer se ha propagado a los huesos (incluyendo los niveles más altos de lo normal de calcio y de fosfatasa alcalina).

Pruebas de tejido molecular

Las pruebas de tejido molecular buscan ciertos cambios en los genes de las células del cáncer de pulmón (responsable del receptor del factor de crecimiento epidérmico y la fusión del linfoma anaplásico). Estas mutaciones genéticas pueden cambiar la cantidad o el tipo de proteína que producen las células cancerosas. Estos cambios pueden afectar al tipo de tratamiento debido a que algunos medicamentos de quimioterapia pueden ser más eficaces contra las células cancerosas que tienen estos cambios. Estas pruebas también pueden ayudar a predecir el pronóstico.

Análisis de sangre completo y pruebas de química sanguínea

Antes de comenzar el tratamiento se hace un análisis de sangre donde se miden los glóbulos rojos y blancos, y las plaquetas.

Las pruebas de química sanguínea se utilizan para saber en qué etapa está el cáncer de pulmón. El aumento de la fosfatasa alcalina, el calcio o el fósforo pueden indicar que el cáncer se ha propagado a los huesos. El aumento de la lactato deshidrogenasa, la alanina aminotransferasa, la aspartato aminotransferasa y la bilirrubina pueden indicar que el cáncer de pulmón se ha diseminado al hígado.

Pruebas de función pulmonar

Para comprobar cómo funcionan los pulmones se mide la cantidad de aire que pueden contener y la dificultad con que la persona puede dejar salir el aire. Estas pruebas son importantes si los médicos están considerando la cirugía como una opción de tratamiento para el cáncer de pulmón de células no pequeñas. Ayudan a asegurarse de que la persona va a tener suficiente capacidad pulmonar después de que se le extraiga un pulmón o parte del mismo.

Exploración de la ventilación / perfusión pulmonar

gammagrafia pulmonar
Gammagrafía pulmonar
Una gammagrafía de la ventilación / perfusión pulmonar (gammagrafía pulmonar o tomografía VQ) es un escáner nuclear que utiliza dos pruebas para observar el suministro de sangre a los pulmones y la dificultad con la que el aire se mueve a través de los pulmones. Se utiliza si los médicos están considerando la cirugía como una opción de tratamiento. Esta prueba ayuda a asegurarse de que el pulmón restante es sano y que la persona va a ser capaz de tolerar la cirugía.

Una radiografía de tórax se realiza antes de la gammagrafía pulmonar, por lo que los médicos pueden comparar los resultados de ambas pruebas.

En la gammagrafía de perfusión, un radioisótopo se inyecta en una vena. Una máquina de escáner se utiliza para examinar los pulmones cuando la sangre con las partículas radiactivas fluye a través de las arterias pulmonares. Las fotos de la máquina muestran si existe algún problema con el suministro de sangre de los pulmones.

Durante la prueba de ventilación, la persona respira un gas radiactivo a través de una máscara, y se usa el escáner para ver el flujo de aire en los pulmones.

Pruebas de la función del corazón

El médico puede ordenar pruebas de la función del corazón para asegurarse de que el corazón es lo suficientemente saludable como para tolerar y recuperarse de la cirugía del cáncer de pulmón. Las pruebas que se pueden utilizar son electrocardiograma, ecocardiograma y resonancia magnética cardíaca.

Gasometría arterial

Una gasometría arterial es una prueba que mide la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre. También mide la acidez (pH) de la sangre. La gasometría arterial puede hacerse para verificar si los pulmones están funcionando bien, cuando los médicos están considerando la cirugía como una opción de tratamiento.

Una pequeña aguja se utiliza para extraer la sangre de una arteria (por lo general la arteria de la muñeca). Posteriormente, se aplica presión durante unos pocos minutos para detener el sangrado. La muestra de sangre se lleva al laboratorio de inmediato para asegurarse de que los resultados son exactos.

TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE PULMÓN


Existen diferentes opciones de tratamiento para el cáncer de pulmón de células no pequeñas: cirugía, radioterapia, quimioterapia, y tratamientos endobronquiales.

Cirugía para el cáncer pulmonar

La cirugía puede curar potencialmente el cáncer de pulmón, eliminando completamente el tumor. La cirugía rara vez se ofrece si el tumor no se puede extirpar por completo.

El estado del tumor ayuda a evaluar las posibilidades de cirugía. Si es resecable, el tumor se puede eliminar por completo durante la cirugía. El tejido alrededor del tumor y los ganglios linfáticos cercanos también se pueden quitar. Si el tumor es no resecable, el tumor no se puede extirpar mediante cirugía. Los tumores se consideran no resecables si: son demasiado grandes para eliminar por completo el cáncer, si se han propagado a ciertos ganglios linfáticos del mediastino o a otros órganos cerca de los pulmones o a sitios distantes, y si hay derrame pleural o derrame pericárdico. Debido a que la cirugía para tratar el cáncer de pulmón de células no pequeñas es una operación importante, la persona tiene que estar en buen estado de salud general y ser capaz de tolerar la cirugía. Desafortunadamente, la mayoría de las personas con cáncer de pulmón tienen otros trastornos médicos graves. Las pruebas pulmonares y de la función del corazón se hacen para asegurarse de que las personas están lo suficientemente sanas como para someterse a una operación y que tendrán la función pulmonar suficiente después de la cirugía. La cirugía se le ofrece a las personas que tienen un bajo riesgo de desarrollar dificultad para respirar después de la cirugía. Algunas personas tienen un alto riesgo de padecer una mala función pulmonar y dificultad para respirar después de la cirugía. Si la persona no está lo suficientemente bien como para someterse a cirugía, el tumor se considera inoperable.

La cirugía del pulmón se realiza a través de una incisión entre las costillas en el lado del pecho (toracotomía). Las costillas se extienden para que el cirujano pueda alcanzar el pulmón. El tipo de cirugía que se realiza depende del tamaño y la localización del tumor, así como de lo lejos que se ha diseminado dentro del pulmón. Los efectos secundarios de la cirugía dependen del tipo de procedimiento quirúrgico.

Hay diversos tipos de cirugía para tratar el cáncer de pulmón:

- Cuña o resección segmentaria. Esta cirugía permite extirpar el tumor junto con un margen de tejido pulmonar sano. La resección segmentaria elimina más tejido que una resección en cuña. Este tipo de cirugía se puede ofrecer para el cáncer de pulmón de células no pequeñas en estadio muy precoz, para preservar la función pulmonar tanto como sea posible. Estos procedimientos también se pueden hacer en personas que pueden tener una mala función pulmonar después de la cirugía. También se puede hacer para un solo tumor que se ha diseminado al pulmón desde otras partes del cuerpo (metástasis pulmonar).

- Lobectomía. Una lobectomía es la extirpación del lóbulo del pulmón que tiene el tumor. Una bilobectomía es la eliminación de 2 lóbulos del pulmón derecho (que tiene 3 lóbulos). Esta cirugía se puede realizar si el tumor se ha diseminado a 2 lóbulos.

- Neumonectomía. Es la extirpación de todo un pulmón durante la cirugía. Esta cirugía se hace si el tumor se ha diseminado a través de ambos lóbulos del pulmón izquierdo o al hilio del pulmón. La neumonectomía tiene más complicaciones cuando se extirpa el pulmón derecho (el pulmón más grande).

- Resección pulmonar extendida. Se utiliza para tratar tumores que se han diseminado a la pared torácica, diafragma, nervios, vasos sanguíneos u otros tejidos cercanos al pulmón. Durante la cirugía, se extrae una sección completa (en bloque) del tejido circundante, para tratar de sacar la mayor cantidad de cáncer posible.

- Resección pulmonar en manga. Se utiliza para tratar tumores en los grandes bronquios de los pulmones. Se retira el tumor del bronquio, junto con un margen de tejido sano a ambos lados del tumor. Los dos extremos del bronquio se unen (anastomosis).

- Extirpación de los ganglios linfáticos. Durante el diagnóstico, las pruebas pueden mostrar si el cáncer se ha propagado a ciertos ganglios linfáticos: nódulos N1 (el cáncer que se ha diseminado a estos ganglios puede ser retirado por completo con cirugía), nódulos N2 (puede que no sea posible eliminar completamente el cáncer que se ha diseminado a estos ganglios, por lo que la cirugía puede no ser una opción) y nódulos N3 (el cáncer que se ha diseminado a estos ganglios no se puede extirpar completamente con cirugía, por lo que la cirugía no es una opción).

sonda toracica
Sonda torácica
- Colocación de un stent. El cáncer de pulmón de células no pequeñas puede crecer en el bronquio, causando problemas respiratorios o neumonía. Un stent es un pequeño tubo de metal o de plástico que se coloca en el bronquio durante una broncoscopia. Se mantiene la vía aérea abierta y permite que entre el aire en los pulmones.

- Colocación de una sonda torácica. Durante la cirugía, se inserta un tubo flexible a través de un corte en la piel, entre las costillas, el espacio entre los pulmones y la pared del tórax (cavidad pleural). El tubo está conectado a una botella con agua estéril y una máquina de succión. Se puede mantener en su lugar con puntos de sutura o cinta. Un tubo torácico se usa para drenar la sangre, otros fluidos y el aire desde el espacio alrededor de los pulmones (espacio pleural) después de la cirugía. Se deja en su sitio hasta que las radiografías muestran que la sangre, los fluidos o el aire ya se han drenado y que el pulmón se expande completamente.

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toracocentesis
Toracocentesis(click para ampliar)
Toracocentesis
. Es un procedimiento en el que se inserta una aguja hueca a través de la piel entre las costillas y en el espacio entre los pulmones y la pared torácica (cavidad pleural). Se utiliza para drenar el líquido o el aire de la cavidad torácica. La toracentesis se puede utilizar para tratar: la fuga de aire de los pulmones en el tórax que causa el colapso del pulmón (neumotórax), el sangrado en el pecho (hemotórax) y una acumulación de líquido en la cavidad pleural (derrame pleural).

- Pleurodesis. Se hace para evitar una acumulación de líquido en la cavidad pleural y un derrame pleural. El exceso de líquido pleural se drena, y luego se ponen medicamentos o productos químicos, tales como el talco estéril, en el espacio pleural a través de un tubo en el pecho. Esto sella la pleura parietal y la pleura visceral para que ya no haya un espacio entre ellas en el que el fluido pueda acumularse.

- Cirugía para el cáncer de pulmón de células no pequeñas metastásico. Se puede realizar para extirpar un único tumor metastásico que se ha propagado desde el pulmón al cerebro o a la glándula suprarrenal

- Vídeo-cirugía torácica asistida. Es un tipo de cirugía menos invasiva que utiliza una pequeña cámara de vídeo para guiar instrumentos quirúrgicos que se insertan a través de pequeñas incisiones en la pared torácica. El cirujano se orienta por una imagen en una pantalla de vídeo. Se puede utilizar para eliminar tumores pequeños (3-4 cm) de pulmón de los bordes exteriores (periferia) del pulmón. También se puede hacer una lobectomía usando videocirugía asistida.

Los efectos secundarios de la cirugía dependerán principalmente del tipo de cirugía, la salud general de la persona y de si se es fumador. Los fumadores tienen un mayor riesgo de problemas cardíacos y pulmonares después de la cirugía.

- Dolor. El dolor es el efecto secundario más común de la cirugía de cáncer de pulmón. El dolor se experimenta a menudo durante varios meses después de la cirugía y puede hacer que sea difícil respirar profundamente. También puede provocar que sea difícil hacer los ejercicios de respiración para ayudar a prevenir problemas pulmonares. Para aliviar el dolor se pueden utilizar diversos medicamentos.

- Sangrado. El sangrado o hemorragia puede ocurrir si un vaso sanguíneo no queda cerrado durante la cirugía o si la persona tiene un trastorno de la coagulación de la sangre. El personal de enfermería comprueba con frecuencia los vendajes y drenajes de los tubos en el pecho para detectar el sangrado abundante después de la cirugía. Una pequeña cantidad de drenaje de sangre por el tubo de tórax es normal después de la cirugía. Si el sangrado es lo suficientemente grave, el cirujano puede tener que llevar a la persona de nuevo a la sala de operaciones para encontrar de dónde viene el sangrado y detenerlo.

- Problemas pulmonares. Existen varios tipos de problemas pulmonares que pueden ocurrir después de la cirugía para el cáncer de pulmón. El equipo médico le dará instrucciones para hacer ejercicios que ayudan a reducir el riesgo de complicaciones pulmonares. Puede aparecer dificultad respiratoria, fiebre y una tos seca o productiva (tos con moco o sangre).

fistula broncopleural
Fístula broncopleural
- Problemas respiratorios (dificultad respiratoria). Estos problemas se producen debido a un traumatismo en el pulmón o cuando se extirpa el pulmón. Estar ansioso y preocupado por la falta de aire también puede empeorar la situación. La falta de aliento es un efecto secundario muy común de la cirugía del cáncer de pulmón y puede durar por mucho tiempo después de la cirugía. Los problemas respiratorios son tratados con la terapia de oxígeno, medicamentos u otras medidas de apoyo a la respiración.

- Neumonía. Es una infección pulmonar que puede ocurrir después de una cirugía de cáncer de pulmón. Los antibióticos, junto con la respiración profunda y ejercicios de tos, pueden usarse ​​para ayudar a prevenir y tratar la neumonía.

- Fístula broncopleural. Es una abertura anormal que se desarrolla entre el espacio pleural y un bronquio del pulmón. El aire viaja a través de la fístula desde el bronquio en el espacio entre la pleura. Cuando el espacio entre la pleura está lleno de aire, el pulmón no se puede inflar correctamente. La fístula broncopleural es un efecto secundario grave de la cirugía del cáncer de pulmón. Sucede más a menudo con una neumonectomía, pero también puede ocurrir después de la lobectomía y la cuña o resección segmentaria. Es más común después de la cirugía del pulmón derecho. Se puede realizar cirugía para cerrar la fístula. Los médicos pueden hacer una broncoscopia para poner un producto químico en la abertura. Este producto químico provoca la cicatrización en el tejido y sella el cierre de la fístula.

neumotorax
Neumotórax
- Colapso pulmonar. Un pulmón colapsado o neumotórax, se debe a la acumulación de aire entre la pleura y la pared torácica. La presión del aire detiene la expansión del pulmón. Un neumotórax pequeño puede curarse por sí mismo o ser tratado con oxígeno y reposo. A veces, el médico puede colocar una pequeña aguja a través de la pared torácica en el espacio pleural para liberar el aire. Para una gran neumotórax, puede insertarse un tubo de tórax para eliminar el aire y permitir que el pulmón se expanda. El tubo de tórax puede necesitar permanecer en el lugar durante varios días.

- Náuseas y vómitos. Pueden ocurrir debido a los efectos del anestésico general usado durante la cirugía. A menudo se dan medicamentos para prevenir y controlar las náuseas y los vómitos. Estos efectos secundarios generalmente son temporales y con frecuencia desaparecen unos días después de la cirugía.

- Infección. A veces se puede desarrollar una infección en el pecho después de la cirugía de cáncer de pulmón. Se trata con antibióticos. Un tubo de tórax puede colocarse para ayudar a drenar la infección.

- Problemas del corazón. Algunas personas pueden experimentar un ritmo cardíaco anormal (fibrilación auricular) después de la cirugía de cáncer de pulmón. También es posible un ataque al corazón (infarto de miocardio). El equipo de atención médica supervisa el funcionamiento del corazón y puede dar medicamentos para ayudar a prevenir estos problemas cardíacos.

embolia pulmonar
Embolia pulmonar
- Coágulos de sangre. Un coágulo de sangre en las piernas se denomina trombosis venosa profunda. Puede ocurrir inmediatamente después de la cirugía de cáncer de pulmón debido a que la persona no puede moverse muy bien, junto con otros factores. Los signos y síntomas de un coágulo de sangre en la pierna son un bulto hinchado, doloroso y de color rojo. En los casos más graves, el coágulo de sangre puede desprenderse y viajar a los pulmones (embolia pulmonar) o al cerebro (provocando un derrame cerebral). Los anticoagulantes (diluyentes de la sangre) y la aplicación de medias de compresión durante y después de la cirugía ayuda a prevenir estos efectos secundarios. El equipo de atención médica también recomendará ejercicios para ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos.

- Fatiga. La mayoría de las personas tienen fatiga y letargo después de la cirugía del cáncer de pulmón, y puede durar por mucho tiempo. La fatiga puede estar causada por la falta de aliento, el dolor y la anemia. El tratamiento para la fatiga depende de la causa.

Radioterapia para el cáncer de pulmón

La radioterapia puede usarse para el cáncer de pulmón de células no pequeñas:
- como tratamiento primario, junto con quimioterapia, para los tumores que no pueden ser extirpados por medio de cirugía
para encoger un tumor (radioterapia neoadyuvante);
- después de la cirugía, por lo general junto con quimioterapia, si el tumor no fue eliminado por completo o si hay células cancerosas en los márgenes quirúrgicos (márgenes positivos);
- como principal tratamiento para personas que no pueden someterse a cirugía o a quimioterapia;
- para aliviar el dolor o para controlar los síntomas del cáncer de pulmón avanzado de células no pequeñas (radioterapia paliativa);
- para tratar una sola metástasis cerebral.

Si el cáncer de pulmón de células no pequeñas se puede extirpar completamente mediante cirugía, no se ofrece radioterapia después de la cirugía (radioterapia adyuvante) ya que reduce la supervivencia.

La cantidad de radiación emitida durante el tratamiento, y cuándo y cómo se da, será diferente para cada persona.

Debido a que los pulmones se mueven durante la respiración, la radioterapia para el cáncer de pulmón de células no pequeñas debe planificarse cuidadosamente. Los médicos tratan de asegurarse de que la radiación se dirige al tumor y que los tejidos circundantes están protegidos de la radiación.

Antes de que comience el tratamiento, la persona con cáncer de pulmón de células no pequeñas puede tener una sesión de planificación del tratamiento. El equipo de radioterapia utiliza una tomografía computarizada para crear imágenes en tres dimensiones del tumor, los pulmones y los órganos circundantes. Esta información se utiliza para planificar y guiar el tratamiento.

El cáncer de pulmón de células no pequeñas generalmente se trata con radioterapia de haz externo. Una máquina dirige la radiación al tumor y parte del tejido circundante. La forma más común de radioterapia externa es la radioterapia conformal tridimensional (CRT 3-D). Durante la CRT 3-D, los médicos usan una tomografía computarizada para guiar la radiación al tumor. Esta técnica reduce la cantidad de radiación a los tejidos circundantes.

La radioterapia estereotáctica es un tipo de radioterapia de haz externo. Se puede utilizar para tratar una única metástasis cerebral. También se utiliza para el cáncer de pulmón de células no pequeñas en estadio precoz si no se puede hacer cirugía debido a otros problemas de salud.

La radioterapia de intensidad modulada ofrece diferentes dosis de radiación a diferentes áreas. Utiliza una máquina con "hojas" especiales que pueden dar forma a la zona de tratamiento para atacar el tumor. Se puede utilizar para tratar un tumor de pulmón que está cerca de la médula espinal. Se necesitan más investigaciones para aclarar el papel de este tipo de radioterapia en el tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas.

braquiterapia
Braquiterapia
La braquiterapia es la terapia de radiación interna. Un material radiactivo (isótopo radiactivo) se coloca en el tumor o muy cerca del mismo. Los materiales radiactivos también se pueden colocar en la zona de donde se extrajo el tumor. La radiación mata las células cancerosas. La braquiterapia puede ser utilizada para tratar un tumor de pulmón que está obstruyendo las grandes vías respiratorias de los pulmones. El médico coloca el isótopo radioactivo en las vías respiratorias durante la broncoscopia (radioterapia endobronquial). En raras ocasiones, la braquiterapia puede ser utilizada como tratamiento primario para las personas que no pueden someterse a radioterapia de haz externo a causa de una mala función pulmonar.

La terapia de radiación administrada al mismo tiempo que la quimioterapia se llama terapia concurrente (o terapia concomitante). Los medicamentos de quimioterapia para tratar el cáncer de pulmón de células no pequeñas se pueden dar en los mismos días que los tratamientos de radioterapia. El cisplatino, que es un fármaco estándar utilizado para el cáncer de pulmón de células no pequeñas, hace a las células cancerosas más sensibles a los efectos de la radiación.

La radioterapia que se administra antes o después de la quimioterapia se llama terapia secuencial. Con el cáncer de pulmón de células no pequeñas, generalmente se administra quimioterapia antes de la radioterapia.

La terapia concurrente puede mejorar la eficacia de ambos tratamientos, pero también puede causar efectos secundarios graves. El tratamiento secuencial tiene menos efectos secundarios.

Los efectos secundarios de la radioterapia dependen principalmente del tamaño de la zona a tratar, del área u órganos específicos que están siendo tratados, de la dosis total, del programa de tratamiento y de si la radioterapia se administra con quimioterapia. Algunos de estos posibles efectos secundarios son:

- Fatiga. Uno de los efectos secundarios más comunes de la radioterapia para el cáncer de pulmón. Suele ocurrir durante la segunda semana de tratamiento o posteriormente. Suele desaparecer gradualmente después de terminar el tratamiento, pero algunas personas siguen sintiéndose cansadas durante varias semanas o meses después de la radioterapia.

- Reacciones cutáneas. La piel en la zona irradiada puede ponerse roja, seca o cambiar de color (más oscura o bronceada). La mayoría de las reacciones de la piel se producen dentro de las primeras dos semanas después de recibir tratamiento con radiación. Por lo general, desaparecen unas semanas después del tratamiento. Algunos cambios en la piel, como el oscurecimiento de la piel o las cicatrices, pueden durar mucho tiempo. Algunas personas no experimentan reacciones de la piel con la radioterapia.

- Problemas respiratorios. Muchas personas tienen problemas de respiración durante la radioterapia para el cáncer de pulmón de células no pequeñas. Estos problemas pueden ocurrir porque la radiación disminuye la cantidad de tensioactivo fabricada por los pulmones. El surfactante es una mezcla de grasas y proteínas que recubre las superficies de los alvéolos, lo que hace más fácil que se expandan y se desinflen con cada respiración. Los problemas respiratorios debidos a la radioterapia pueden incluir: falta de aliento, dificultad para respirar y tos seca. Estos problemas respiratorios pueden ser tratados con corticosteroides y pueden durar por mucho tiempo después de que la radioterapia ha terminado.

- Dificultad para deglutir. La dificultad o el dolor al tragar pueden ocurrir si el esófago se encuentra en la zona a tratar. La radiación puede causar la inflamación del esófago, lo cual puede hacer que sea difícil o doloroso tragar. Los síntomas generalmente comienzan 2-3 semanas después del inicio de la radioterapia. Si la deglución difícil o dolorosa causa problemas para comer o una pérdida de apetito, el equipo de radioterapia puede hacer sugerencias que ayudarán a garantizar que las personas puedan mantener su peso y nutrición adecuados. Los medicamentos, como los antiácidos, pueden disminuir el dolor de una inflamación del esófago o la acidez estomacal. La dificultad para tragar a menudo desaparece cuando se termina el tratamiento y la inflamación disminuye.

- Náuseas y vómitos. No son efectos secundarios comunes de la radioterapia en el pecho, pero pueden ocurrir si el área de tratamiento está cerca del estómago. Generalmente ocurren durante la primera o segunda semana de radioterapia. Por lo general, se pueden controlar con medicamentos contra las náuseas y desaparecen después de finalizar el tratamiento de radiación, pero pueden durar unas pocas semanas.

- Neumonitis por radiación. Es una inflamación de los pulmones causada por la radioterapia. Es más probable que ocurra si se utilizan altas dosis de radiación o se irradia una gran parte del pulmón. Los síntomas incluyen fiebre, tos y dificultad para respirar. Es un efecto secundario a largo plazo y, por lo general, comienza 2-3 meses después de finalizar el tratamiento.

- Problemas de corazón. En casos raros, la radioterapia puede dañar el músculo cardíaco o causar inflamación de la membrana que cubre el corazón (pericarditis). Estos problemas cardíacos son más propensos a ocurrir cuando se utilizan altas dosis de radiación para tratar los tumores y los ganglios linfáticos cercanos al corazón.

fibrosis pulmonar
Fibrosis pulmonar
- Fibrosis pulmonar. Es la cicatrización de los pulmones causada por la inflamación. Los tejidos de los pulmones se vuelven rígidos, lo que dificulta la respiración. Los síntomas comunes son dificultad para respirar (especialmente durante el ejercicio), tos seca, acropaquia en las yemas de los dedos y dolor de pecho. Puede presentarse meses o años después de la radioterapia para el cáncer de pulmón. El daño a los pulmones es permanente, pero el tratamiento con medicamentos y la terapia de oxígeno puede ayudar a mejorar los síntomas.

Quimioterapia para el cáncer de pulmón

La quimioterapia se puede ofrecer:
- como tratamiento primario, con o sin radioterapia, para destruir las células cancerosas;
- antes de la cirugía o la radioterapia para reducir el tamaño de un tumor de pulmón;
- después de la cirugía para destruir las células cancerosas que quedan atrás y para reducir el riesgo de recurrencia del cáncer pulmonar;
- para aliviar el dolor o para controlar los síntomas del cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado (quimioterapia paliativa).

El tipo de quimioterapia depende de que medicamentos se utilizaron antes y después de la quimioterapia del cáncer de pulmón recurrente. Las combinaciones de quimioterapia más comunes utilizadas para el cáncer de pulmón no microcítico son el cisplatino junto con otro fármaco que puede ser: etopósido, vinorelbina, gemcitabina o docetaxel. Si una persona no puede tomar cisplatino, se puede usar un fármaco relacionado llamado carboplatino junto con los fármacos anteriores.

Se pueden administrar medicamentos individuales de quimioterapia si la persona con cáncer de pulmón recurrente no puede soportar la quimioterapia de combinación debido a su mala salud u otros problemas médicos, o si el cáncer no responde a la quimioterapia de combinación. Los fármacos individuales utilizados son: gemcitabina, vinorelbina, docetaxel y
pemetrexed (este medicamento no se utiliza para los carcinomas de células escamosas).

La quimioterapia dirigida se puede ofrecer para el cáncer de pulmón de células no pequeñas recidivante. Los tipos de quimioterapia dirigida son:
- Gefitinib. Para personas a las que no se puede administrar quimioterapia de combinación o que han tenido 2 regímenes de quimioterapia previos.
- Afatinib. En personas que tienen tumores que producen demasiado receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR).
- Erlotinib. Una tercera opción de quimioterapia para personas tumores EGFR-positivos o que no han respondido a otras 2 combinaciones de quimioterapia. Se utiliza como una segunda opción de quimioterapia en personas que no soportan otros fármacos de quimioterapia.
- Crizotinib. En personas con cáncer de pulmón no microcítico que sea ALK positivo.

Una vez que se han dado tres diferentes tratamientos de quimioterapia, ya no se da más.

La quimioterapia destruye las células cancerosas pero también las sanas, por lo que puede provocar los siguientes efectos secundarios:

- Supresión de la médula ósea. Se trata de un trastorno en el que uno o más de los principales tipos de células de la sangre disminuyen. Un recuento bajo de glóbulos blancos (neutropenia o leucopenia) aumenta el riesgo de infección. Las infecciones son más probables que ocurran en personas tratadas con dosis altas de quimioterapia. Las infecciones bacterianas son el tipo más común de infección después de la quimioterapia para el cáncer de pulmón de células no pequeñas. También pueden producirse infecciones asociadas con hongos, virus y otros organismos. Un conteo bajo de plaquetas (trombocitopenia) aumenta el riesgo de hematomas y sangrado. Un recuento bajo de glóbulos rojos (anemia) provoca fatiga, palidez y malestar general. Este bajo recuento de células sanguíneas se produce debido al efecto de la quimioterapia sobre las células sanguíneas en la médula ósea. Los conteos de células sanguíneas con frecuencia llegan a su nivel más bajo de 7-14 días después de que el tratamiento de quimioterapia ha terminado. Es el efecto secundario más común y potencialmente más grave de la quimioterapia. Cuando ocurre, es posible que la dosis de quimioterapia deba ser ajustada o que la quimioterapia deba ser retrasada o detenida temporalmente.

- Náuseas y vómitos. La mayoría de los medicamentos de quimioterapia usados ​​para tratar el cáncer de pulmón no microcítico causan náuseas y vómitos. Las náuseas y los vómitos pueden ocurrir en las primeras horas después de tomar los medicamentos de quimioterapia y generalmente duran alrededor de 24 horas. Sin embargo, puede haber náuseas y vómitos durante unos días después del tratamiento. Algunas personas pueden tener náuseas anticipatorias después de un par de tratamientos, donde se sienten náuseas incluso antes de administrar el tratamiento debido a la ansiedad por sentirse enfermo.

- Diarrea. La diarrea es un aumento en el número y la flojedad de las heces. Muchos factores aumentan el riesgo de diarrea, incluyendo el tipo y la dosis del medicamento de quimioterapia usado. Es un efecto secundario común de los fármacos de quimioterapia dirigidos que se usan para tratar el cáncer de pulmón de células no pequeñas.

- Fatiga. La fatiga hace que una persona se sienta más cansada de lo normal y puede interferir con las actividades diarias y el sueño. Se produce por una variedad de razones. La fatiga puede ser causada por medicamentos específicos, anemia, falta de apetito o depresión. También puede estar relacionada con las sustancias tóxicas que se producen cuando las células cancerosas se rompen y mueren. Además, muchas personas con cáncer de pulmón de células no pequeñas tienen fatiga debido a que la enfermedad provoca falta de aliento o dificultad para respirar. La quimioterapia puede empeorar la fatiga. Puede ocurrir días después de un ciclo de tratamiento de quimioterapia y puede mejorar a medida que pasa el tiempo. Sin embargo, la fatiga puede continuar por mucho tiempo después de que se haya terminado el tratamiento.

- Problemas pulmonares. Incluye falta de aliento, dificultad para respirar y dolor en el pecho. Algunas personas también pueden desarrollar tos, o toser sangre.

- Daños en el sistema nervioso. Los síntomas de daño en los nervios, o neuropatía periférica, incluyen entumecimiento u hormigueo en los dedos de los pies o las manos, y zumbido en los oídos o cambios en la audición. El daño al nervio suele estar relacionado con la dosis del medicamento de quimioterapia. La mayoría de las personas experimentan problemas temporales en el sistema nervioso. En unas pocas personas, los daños al sistema nervioso pueden convertirse en un problema a largo plazo y presentarse meses o años después del tratamiento, tardando meses en desaparecer.

- Pérdida del apetito. Las náuseas y los vómitos, la fatiga o una acumulación de productos de desecho cuando las células cancerosas mueren, pueden causar pérdida del apetito. Algunos medicamentos de quimioterapia pueden causar cambios temporales en el gusto y el olfato, que pueden hacer los alimentos menos apetitosos. Algunas personas pierden interés en los alimentos por completo y no comen, a pesar de que saben que lo necesitan. Esto puede conducir a la pérdida de peso y la desnutrición. Mantener una buena nutrición durante y después de la quimioterapia es importante para ayudar a la persona a recuperarse del tratamiento.

- Cambios en la piel y las uñas. Los cambios en la piel incluyen: erupción (a veces parecida al acné), sequedad, picazón, ampollas o descamación (raro). Los cambios en las uñas son: oscurecimiento (que por lo general se desvanece en unos meses después de finalizada la quimioterapia), agrietamiento, fragilidad y líneas. Use una crema hidratante diaria para suavizar la piel y ayudar a prevenir que se vuelva seca o agrietada. Frotar una crema hidratante en las uñas también puede ayudar. Evite el uso de esmalte de uñas. Use guantes para proteger las manos y las uñas durante la limpieza, jardinería u otras tareas domésticas. La piel puede ser más sensible al sol de lo normal, por lo que también es importante cubrir la piel expuesta y usar un sombrero y protector solar si se sale al exterior.

- Dolor en la boca. El dolor en la boca (también llamado estomatitis o mucositis oral) se produce por efecto de la quimioterapia sobre las células dentro de la boca. Algunos medicamentos usados ​​para tratar el cáncer de pulmón de células no pequeñas pueden causar dolor en la boca. Se produce con mayor frecuencia cuando se utilizan dosis altas de medicamentos. El dolor en la boca se produce alrededor de una semana (entre 5-14 días) después de comenzar la quimioterapia. A menudo mejora por sí solo unas semanas después de finalizar el tratamiento. También pueden desarrollarse llagas o úlceras dolorosas en la boca, e infecciones. El cuidado minucioso y regular de la boca puede ayudar a prevenir un dolor en la boca y reducir la infección. El equipo médico le dará instrucciones acerca de la frecuencia con la que limpiar y enjuagar la boca y lo que debe utilizar. Se pueden necesitar medicamentos para el dolor o soluciones orales especiales para aliviar el dolor.

- Caída del cabello. La caída del cabello (alopecia) o adelgazamiento del cabello es un efecto secundario común de muchos de los medicamentos de quimioterapia que se utilizan para el cáncer de pulmón de células no pequeñas. Los folículos pilosos son sensibles a los medicamentos de quimioterapia porque crecen rápido. El alcance y la duración de la pérdida de cabello es impredecible y depende del tipo y dosis de los fármacos utilizados, junto con factores personales. La caída del cabello puede ocurrir en todas las partes del cuerpo, incluyendo la cara y el cuero cabelludo. La pérdida de cabello puede comenzar dentro de unos pocos días o 2-3 semanas después del comienzo de la quimioterapia. Generalmente el pelo vuelve a crecer una vez que los tratamientos de quimioterapia terminan. El pelo no debe ser enderezado, teñido o coloreado durante el tratamiento. Los productos de peluquería contienen químicos que pueden dañar el cabello. Lo mejor es esperar hasta que se establece el crecimiento de cabello nuevo y el pelo vuelve a su estado original. Esto puede tardar hasta 6 meses o más después del tratamiento.

- Coágulos de sangre. Un coágulo de sangre en las piernas se denomina trombosis venosa profunda. En los casos más graves, un coágulo de sangre puede desprenderse y viajar a los pulmones (embolia pulmonar). Esto puede causar falta de aliento y niveles bajos de oxígeno en la sangre. Los coágulos de sangre son un efecto secundario poco frecuente pero grave de la quimioterapia para el cáncer de pulmón de células no pequeñas.

- Daño hepático. Ciertos medicamentos de quimioterapia pueden dañar las células del hígado. Con algunos medicamentos, el daño hepático es mayor si se utilizan dosis más altas. Se hacen análisis de sangre para verificar la función hepática y evaluar el hígado antes y durante los tratamientos de quimioterapia.

- Reacciones alérgicas. No son un efecto secundario común de la quimioterapia, pero pueden ocurrir. Las reacciones alérgicas son más probables que ocurran cuando los medicamentos se administran por vía intravenosa. Por lo general, ocurren poco después de administrar el medicamento. Aunque cualquier droga puede causar una reacción alérgica, algunos medicamentos de quimioterapia son más propensos que otros a causar reacciones alérgicas o de hipersensibilidad.

Tratamientos endobronquiales

Los tratamientos endobronquiales son tratamientos que se dan durante la broncoscopia. Para que sean eficaces, el broncoscopio debe alcanzar el tumor. Estos tratamientos pueden utilizarse para:
- Eliminar o reducir un tumor que está bloqueando las vías aéreas. El cáncer de pulmón avanzado puede crecer hasta los bronquios, bloqueando las vías aéreas y causando tos y dificultad para respirar.
- Tratar el cáncer de pulmón que no se ha propagado fuera de la pared bronquial.
- Si la persona no puede recibir cirugía o radioterapia.

Algunas terapias endobronquiales se utilizan para eliminar rápidamente la obstrucción y aliviar los síntomas inmediatamente: desbridamiento bronquial, colocación de un stent, cirugía con láser y electrocoagulación.

Otras terapias endobronquiales funcionan más lentamente y se pueden usar para tratar tumores que no están causando síntomas: terapia fotodinámica, braquiterapia y criocirugía.

Hay varios tipos de tratamientos endobronquiales usados ​​para el cáncer de pulmón de células no pequeñas:

- Desbridamiento bronquial. Durante el desbridamiento bronquial, el cirujano usa un broncoscopio rígido para llegar a la obstrucción causada por el tumor. Se introducen herramientas de corte a través del broncoscopio para extirpar el tumor canceroso y abrir las vías aéreas. A veces, tiene que colocarse un stent en el bronquio para mantener abiertas las vías respiratorias. El desbridamiento bronquial puede repetirse si el tumor vuelve a crecer.

- Colocación de un stent. Un stent es un tubo de metal o de plástico pequeño que se coloca en el bronquio para mantener las vías respiratorias abiertas y permitir que el aire entre en los pulmones. El stent puede ser eliminado si el tumor se reduce con la quimioterapia o la radiación, o puede dejarse en su lugar de forma permanente. Si es necesario, puede colocarse un stent más grande si el tumor continúa creciendo y bloquea las vías respiratorias. Los stents se utilizan cuando se necesita tratamiento inmediato para abrir las vías aéreas.

- Cirugía con láser. La cirugía láser utiliza un haz de luz intenso y estrecho (llamado rayo láser) para destruir las células cancerosas. La cirugía con láser se puede hacer usando un broncoscopio rígido o flexible. El tipo más común de láser utilizado para el cáncer de pulmón de células no pequeñas es el láser Nd:YAG. Este láser se pasa a través del broncoscopio para alcanzar el tumor. La cirugía con láser se utiliza para eliminar rápidamente el bloqueo que está causando los síntomas. Se puede repetir si el tumor sigue creciendo y bloquea las vías respiratorias de nuevo.

- Electrocoagulación. La electrocoagulación utiliza una corriente eléctrica de alta frecuencia para destruir las células o tejidos. Se puede utilizar para: reducir un tumor de células no pequeñas que bloquea las vías respiratorias y cerrar los vasos sanguíneos para detener el sangrado de un tumor. La electrocoagulación no llega a los tejidos profundos. Se puede utilizar en lugar de la cirugía con láser si hay grandes vasos sanguíneos cerca del tumor.

terapia fotodinamica
Terapia fotodinámica
- Terapia fotodinámica. Destruye las células cancerosas con un medicamento llamado fotosensibilizador, que hace las células muy sensibles a la luz. Esta terapia se realiza en dos etapas. Primero el fármaco fotosensibilizador se inyecta en el cuerpo y es absorbido por todas las células. Con el tiempo, el fotosensibilizador deja la mayoría de las células normales, pero permanece en las células cancerosas. Después de aproximadamente 48 horas, las células cancerosas que contienen el fotosensibilizador son expuestas a una luz láser de baja intensidad. El fotosensibilizador presente en las células cancerosas absorbe la luz y produce una reacción química que mata a las células cancerosas. La mayoría de las células normales no se ven afectadas. Deben tomarse precauciones especiales porque el fotosensibilizador hace que la piel y los ojos sean sensibles a la luz (fotosensibilidad) durante 4-6 semanas o más después del tratamiento. La terapia fotodinámica no se utiliza para tratar las obstrucciones que causan síntomas y que necesitan tratamiento inmediato. Se utiliza para tratar un tumor que tiene el potencial para bloquear las vías aéreas. Se puede repetir si es necesario.

braquiterapia endobronquial
Braquiterapia endobronquial
- Braquiterapia endobronquial. La braquiterapia es una terapia de radiación interna. Un material radiactivo (isótopo radiactivo) se coloca directamente, o muy cerca, del tumor. Los materiales radiactivos también se pueden colocar en la zona de donde se extrajo el tumor. La radiación mata las células cancerosas. La braquiterapia endobronquial se puede utilizar para tratar el cáncer de pulmón que está obstruyendo las vías respiratorias grandes de los pulmones. El isótopo radiactivo se coloca en las vías respiratorias durante la broncoscopia. Dado que el tratamiento de radiación actúa lentamente, la braquiterapia no se utiliza para tratar tumores que necesitan tratamiento inmediato para aliviar los síntomas. Hay un límite para el número de veces que la braquiterapia puede usarse, porque la radiación puede dañar los tejidos circundantes.

- Criocirugía. La criocirugía (también llamada crioterapia) es un procedimiento que destruye las células cancerosas mediante congelación. La criocirugía proporciona un líquido o gas extremadamente frío al tumor en el pulmón a través de un tubo de metal llamado criosonda. Se deja que la zona se descongele y luego se congela de nuevo. El ciclo de congelación-descongelación puede ser necesario varias veces. La criocirugía se usa para destruir las células cancerosas, evitando las células sanas.
criocirugia
Nitrógeno para criocirugía
La criocirugía no se usa tan a menudo como otras terapias endobronquiales para el cáncer de pulmón de células no pequeñas porque se necesita otra broncoscopia para eliminar el tejido muerto y porque el tratamiento debe repetirse varias veces para destruir un tumor grande o voluminoso.

Los efectos secundarios de tratamientos endobronquiales dependerán principalmente del tipo de terapia endobronquial utilizado, del tamaño del tumor que se extirpa y de la salud general de la persona (incluyendo la función pulmonar). Los efectos secundarios más frecuentes de la terapia endobronquial son:

- Sangrado. El sangrado tras la terapia endobronquial es el efecto secundario más grave. Puede ocurrir si los vasos sanguíneos no están sellados durante el procedimiento o si hay vasos sanguíneos en el tumor extirpado. Una pequeña cantidad de sangrado después de la terapia endobronquial es normal, pero una gran cantidad de sangre incontrolada (hemorragia) puede ser potencialmente mortal. La cirugía puede ser necesaria para detener el sangrado.

- Tos. Muchas personas experimentan tos después de la terapia endobronquial. La tos es causada por la inflamación de los tejidos o por los pulmones que tratan de empujar hacia fuera el tejido destruido por la terapia (tejido necrótico). La tos mejora con el tiempo.

- Problemas del corazón. Algunas personas pueden experimentar problemas cardíacos después de la terapia endobronquial como latido irregular del corazón o ataque al corazón. El equipo de atención médica supervisa el funcionamiento del corazón para que los problemas puedan ser detectados y tratados rápidamente.

- Problemas pulmonares. Los siguientes problemas pulmonares pueden ocurrir después de la terapia endobronquial: dificultad para respirar, falta de aliento, atelectasia pulmonar (neumotórax) e inflamación de las vías respiratorias (bronquitis). La bronquitis es más común después de la braquiterapia o terapia fotodinámica. También puede producirse un bloqueo (obstrucción) de los pulmones debido al tejido muerto (necrótico) y un endurecimiento de los bronquios debido al tejido cicatricial (estenosis bronquial). El tratamiento depende del tipo de problema pulmonar y puede incluir: oxígeno, broncoscopia para extirpar el tejido que bloquea las vías respiratorias y colocación de un tubo de tórax.

estenosis bronquial
Estenosis bronquial
- Estenosis bronquial o esofágica. Una estenosis es un estrechamiento de un tubo o pasaje en el cuerpo. Puede estar causada por el tejido cicatricial después de algunos tratamientos endobronquiales y puede darse en los bronquios (los grandes tubos que llevan el aire hacia y desde los pulmones) y en el esófago (el tubo muscular en el cuello y el pecho a través del cual pasa el alimento desde la faringe hacia el estómago). La estenosis esofágica es un efecto secundario de la braquiterapia endobronquial. El esófago está cerca de los bronquios, por lo que los tejidos del esófago pueden estar expuestos a la radiación. El tratamiento puede incluir la ampliación de la estenosis por la colocación de un tubo (stent) en la misma o inflando un globo de goma especial colocado en el bronquio o el esófago.

- Fístula bronco-esofágica. Una fístula es una abertura anormal entre dos órganos. Un efecto secundario muy poco frecuente de la terapia endobronquial es una fístula entre el bronquio y el esófago. Está causada por la inflamación de los tejidos durante el tratamiento. La cirugía puede ser necesaria para cerrar la fístula.

Seguimiento después de finalizar el tratamiento

El cáncer de pulmón se comporta de manera diferente en cada persona, y un programa de seguimiento estándar no funciona para todos. Las personas con cáncer de pulmón deben hablar con su médico acerca de un plan de seguimiento que se adapte a su situación individual. Después de terminado el tratamiento, los síntomas nuevos o síntomas que no desaparecen deben informarse al médico sin esperar a la próxima cita programada. Estos síntomas pueden incluir: aumento de la tos, falta de aire, dificultad para respirar, tos con sangre, dolor de cabeza y dolor en el pecho, el abdomen, la pierna, la espalda o la cadera.

La probabilidad de que el cáncer de pulmón vuelva es mayor dentro de 2 años, por lo que es necesario un seguimiento cercano durante este tiempo. El seguimiento después del tratamiento del cáncer de pulmón varía. Para la enfermedad en estadio precoz, las visitas de seguimiento se programan cada 3-4 meses durante los primeros 2 años, cada 6 meses después de los primeros 2 años, y luego cada 12 meses.

Durante una visita de seguimiento, el médico puede realizar un examen físico completo, incluyendo: escuchar los pulmones y palpar el abdomen para buscar órganos inflamados. Como parte de un seguimiento regular, se puede hacer una radiografía de tórax cada 3-6 meses, incluso si no hay síntomas presentes. Se pueden hacer otras pruebas si el médico sospecha que el cáncer ha regresado (ha recurrido), incluyendo: broncoscopia, pruebas de imagen, tomografía computarizada, tomografía por emisión de positrones y pruebas de química sanguínea. Estas pruebas verifican si el cáncer se ha diseminado al hígado o a los huesos. También se puede hacer un examen neurológico si la persona tiene síntomas de que el cáncer de pulmón se ha propagado al cerebro.

PRONÓSTICO DEL CÁNCER DE PULMÓN


Los siguientes son factores pronósticos del cáncer de pulmón de células no pequeñas:

- Etapa. Es el factor pronóstico más importante para el cáncer de pulmón. Generalmente, las etapas más precoces (etapa 0 y I) tienen un pronóstico más favorable.

- Estado de los ganglios linfáticos. La ubicación de los ganglios linfáticos donde se ha extendido el cáncer tiene un efecto sobre el pronóstico y la supervivencia. En general, los ganglios linfáticos de nivel N1 tienen un pronóstico más favorable que los ganglios de nivel N2 o N3.

- Extirpación quirúrgica. Si el tumor de pulmón puede ser completamente eliminado (resecado) por cirugía , el pronóstico es más favorable que si no se puede eliminar por completo.

- Tumores inoperables. A veces las personas con tumores que pueden ser eliminados por cirugía no pueden someterse a la misma por otras razones médicas. Estas personas reciben radioterapia para tratar el tumor. Los factores pronósticos favorables para tumores inoperables son: el tamaño del tumor (los tumores menores de 3 cm se tratan con mayor facilidad con radioterapia), la buena función pulmonar (las personas que tienen una buena función pulmonar son más capaces de tolerar la terapia de radiación) y el buen estado general.

- Tumores del surco superior (tumores de Pancoast). Estos tumores se encuentran en el borde superior del pulmón, muy cerca de la columna vertebral y de otros nervios. Tienen un pronóstico menos favorable ya que a menudo no se pueden eliminar con cirugía.

- Pérdida de peso. Las personas con cáncer de pulmón que han perdido peso tienen un pronóstico menos favorable.

- Sexo. Las mujeres con cáncer de pulmón tienen un pronóstico algo mejor que los hombres.

- Problemas pulmonares. Las personas que tienen los siguientes problemas pulmonares tienen un pronóstico menos favorable: pulmón colapsado, neumonía (infección pulmonar) y derrame pleural.

Los siguientes son factores pronósticos del cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado y metastásico:

- Número de sitios metastásicos. Las personas con una única metástasis tienen un pronóstico más favorable que las personas que cuyo cáncer se ha extendido a varios sitios diferentes. Las metástasis individuales, especialmente las metástasis cerebrales, pueden ser extirpadas por medio de cirugía.

- Tipo de metástasis. La propagación a los huesos y las glándulas suprarrenales tienen un pronóstico más favorable que la extensión al cerebro o al hígado.

- Síndrome de la vena cava superior. Las personas que tienen síndrome de vena cava superior tienen un pronóstico menos favorable.

- Pruebas de química sanguínea. Los niveles normales de lactato deshidrogenasa (LDH), albúmina y hemoglobina son factores pronósticos favorables.

ESPERANZA DE VIDA DEL CÁNCER DE PULMÓN


La supervivencia relativa a 5 años para el cáncer de pulmón es del 17%. Esto significa que, en promedio, las personas diagnosticadas con cáncer de pulmón tienen el 17% de probabilidades de vivir 5 años después de su diagnóstico con respecto a la población general. La supervivencia varía con cada etapa del cáncer de pulmón, siendo la supervivencia relativa a 5 años: etapa IA (49%), IB (45%), IIA (30%), IIB (31%), IIIA (14%), IIIB (5%), IV (1%).

Generalmente, cuanto antes se diagnostique y se trate el cáncer de pulmón, mejor será el resultado. Sin embargo, el cáncer a menudo no se detecta hasta que está en una fase avanzada, lo que puede hacer que sea un poco más difícil de tratar.