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Síntomas de cáncer de garganta (laringe)

Señales frecuentes de tumor laríngeo, información sobre los primeros signos que tiene el carcinoma y la neoplasia laríngea.

El cáncer de garganta (laringe) se puede curar si se detecta en sus primeras etapas. Algunos de los signos de alerta temprana del cáncer laríngeo incluyen:

- Cambios en la voz. La mayoría de los cánceres de laringe comienzan en las cuerdas vocales, por lo que un cambio en la voz es un síntoma de alerta temprana. Cada vez que detecte un cambio en su voz que dure más de tres semanas, necesita consultar a un especialista que pueda ver su garganta. La ronquera es uno de los síntomas más comunes, pero es mucho más probable que sea causada por algún trastorno diferente como una infección, o por fumar.

- Un bulto en el cuello. Si el cáncer se ha diseminado hacia la laringe por cualquiera de los ganglios linfáticos del cuello, el primer signo puede ser una protuberancia en un lado del cuello.

- Dolor de garganta. Un dolor de garganta persistente, o la sensación de tener algo pegado en la garganta que no desaparece, puede ser un signo de cáncer de laringe por encima de las cuerdas vocales.

- Sentir la necesidad de toser. La constante irritación de la garganta y la sensación de que se tiene que toser o aclarar la garganta pueden ser síntomas precoces del cáncer.

- Problemas respiratorios. Una respiración ruidosa (llamada estridor) puede ocurrir si la abertura entre las cuerdas vocales se estrecha por un cáncer de garganta.

Síntomas de cáncer de garganta (laringe)
- Dificultad para tragar. Un cáncer grande de laringe puede estrechar la abertura del esófago y causar que los alimentos se atasquen o suban por el esógafo.

- Sensación de tener un nudo en la garganta.

- Mal aliento (halitosis).

- Dolor de oído. A veces el dolor de garganta se puede sentir en el oído. Esto se conoce como dolor reflejo y puede ser uno de los síntomas del cáncer de laringe situado en la parte alta.

- Dificultad para respirar. Si el cáncer de garganta afecta al movimiento de las cuerdas vocales, o es muy extenso, puede causar dificultades para respirar.

- Pérdida de peso. Una pérdida de peso rápida e involuntaria puede ser señal de un cáncer subyacente.

La mejor manera de encontrar el cáncer laríngeo pronto es reconocer los síntomas y pasar chequeos regulares de salud. Por tanto, consulte a su médico si tiene: ronquera que dura más de unas pocas semanas, cambios en la voz o debilidad de la voz,
dolor de garganta que dura más de un par de semanas, sensación de tener algo atascado en la garganta, deglución dolorosa o difícil, tos o dolor de oído.

Los síntomas de cáncer de laringe pueden variar dependiendo de la ubicación del tumor. El cáncer de laringe comienza con mayor frecuencia en la glotis, que contiene las cuerdas vocales. Los tumores que se originan en la glotis afectan a la voz. El primer síntoma de un tumor en la glotis es a menudo un cambio en la voz o ronquera. Los síntomas comunes de un tumor en la supraglotis son dificultad o dolor al tragar, y dolor de garganta constante que llega al oído.

¿Qué es el cáncer de laringe?


El cáncer de laringe es un tumor maligno que se origina en las células de la laringe o garganta. Maligno significa que puede propagarse, hacer metástasis, a otras partes del cuerpo.

La laringe es parte del sistema respiratorio. Es el tubo que conecta la garganta con la tráquea. Las cuerdas vocales son dos bandas de músculo, en el centro de la laringe, que generan sonidos y ayudan a hablar. La laringe juega un papel importante en la respiración, la deglución y el habla.

Las células de la laringe a veces cambian y ya no crecen o no se comportan normalmente. Estos cambios pueden conducir a trastornos benignos, como la laringitis crónica y los nódulos de las cuerdas vocales. También pueden dar lugar a tumores benignos como pólipos de las cuerdas vocales y papilomatosis laríngea. Los trastornos y tumores benignos no son cancerosos.

Los cambios en las células de la laringe también pueden causar trastornos precancerosos. Esto significa que las células aún no son cancerígenas pero hay una mayor probabilidad de que estos cambios anormales se conviertan en cáncer. El trastorno precanceroso más común de la laringe es la displasia. En algunos casos, los cambios en las células de la laringe pueden causar cáncer.

Muy a menudo, el cáncer de laringe empieza en las células planas y delgadas llamadas células escamosas. Estas células cubren el interior de la laringe. Este tipo de cáncer se llama carcinoma de células escamosas de la laringe. El cáncer de laringe se puede desarrollar en cualquier parte de la laringe. A menudo comienza en el centro de la laringe, cerca de las cuerdas vocales.

También se pueden desarrollar tipos raros de cáncer de laringe. Estos incluyen los cánceres de las glándulas salivales menores y los sarcomas de laringe.

Factores de riesgo para el cáncer de laringe


La mayoría de los cánceres son el resultado de muchos factores de riesgo. El tabaquismo es el factor de riesgo más importante para desarrollar cáncer de garganta.

El cáncer de laringe es más frecuente en personas de entre 50 y 60 años de edad. Es más común en los hombres, ya que son más propensos a ser fumadores empedernidos y beber más alcohol. Sin embargo, más mujeres están desarrollando cáncer de garganta debido a que se están convirtiendo en fumadoras a largo plazo. Este tipo de cáncer rara vez se encuentra en los no fumadores.

Hay pruebas convincentes de que los siguientes factores incrementan el riesgo de cáncer de laringe.

Fumar

Fumar tabaco (incluyendo cigarrillos, cigarros y pipas) es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de garganta. El riesgo aumenta con la cantidad fumada y la longitud de tiempo que una persona ha fumado. El riesgo de desarrollar cáncer de laringe disminuye con el tiempo después de que se deja de fumar.

Las personas que continúan fumando después del tratamiento para el cáncer de laringe tienen un mayor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de cabeza y cuello que las personas que dejan de fumar.

El riesgo de cáncer de garganta también es mayor en los no fumadores expuestos al humo de segunda mano. El riesgo es mayor con una mayor exposición al humo.

Alcohol

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de garganta. El riesgo aumenta con la cantidad de alcohol que una persona bebe. El tipo de alcohol no parece influir en el riesgo.

Las personas que continúan bebiendo en exceso después del tratamiento para el cáncer de laringe tienen un mayor riesgo de desarrollar un segundo cáncer de cabeza y cuello que las personas que dejan de beber.

Fumar y consumir alcohol a la vez

Fumar y beber alcohol al mismo tiempo aumenta significativamente el riesgo de cáncer de garganta, más fumar o beber alcohol por separado.

Asbestos

El asbesto es un grupo de minerales que se dan en la naturaleza y que se ha usado ampliamente en materiales de construcción y muchas industrias. La exposición a las fibras de amianto en el aire aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de laringe. El riesgo de exposición es más alto para las personas que trabajan con asbestos, tales como los mineros y otros trabajadores de industria.

Ácido sulfúrico

El ácido sulfúrico es un ácido fuerte que es muy irritante y perjudicial para los tejidos humanos. Se utiliza en la producción y acabado del metal, para hacer fertilizantes y fabricar baterías. También se utiliza en las industrias química y petroquímica. Las personas que trabajan en estas industrias pueden estar expuestos al ácido sulfúrico.

Varios estudios han demostrado que los trabajadores expuestos al vapor de ácido sulfúrico tienen tasas más altas de cáncer de garganta.

Los siguientes factores se han relacionado con el cáncer de laringe, pero no hay pruebas suficientes para demostrar que sean factores de riesgo.

Reflujo gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico se produce cuando el contenido del estómago (incluyendo el ácido gástrico) vuelve (reflujo) hacia el esófago, causando acidez y malestar en la parte superior del abdomen o el pecho. Esto puede ser causado por la enfermedad por reflujo gastroesofágico o puede ocurrir después de que el estómago es extirpado (gastrectomía). Algunas investigaciones sugieren que el ácido del estómago puede volver a la garganta, dañando los tejidos y aumentando el riesgo de cáncer laríngeo.

Antecedentes familiares de cáncer

Varios estudios han sugerido que las personas con antecedentes familiares de cáncer, especialmente cánceres de cabeza y cuello, tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de garganta.

Dieta

Existe alguna evidencia de que las personas que no comen muchas verduras y frutas tienen un mayor riesgo de cáncer de laringe, especialmente si fuman. Las verduras sin almidón, las frutas y los alimentos que contienen carotenoides pueden ayudar a proteger contra el cáncer de garganta, ya que contienen antioxidantes. Los antioxidantes pueden ayudar a reparar el daño que el tabaco y el alcohol causan a las células de la laringe. La alta ingesta de productos de origen animal, carnes procesadas y grasas también puede aumentar el riesgo de cáncer laríngeo.

Virus del papiloma humano (VPH)

El VPH es un grupo de más de 100 tipos diferentes de virus. Estos virus pueden ser transmitidos a través de las relaciones sexuales, el contacto genital piel a piel y el sexo oral. El virus del papiloma humano puede causar verrugas (llamados papilomas) en diferentes partes del cuerpo, incluyendo el revestimiento de la garganta. La infección por VPH es muy común y puede estar presente durante años sin síntomas. Es un factor de riesgo conocido para el cáncer de cuello de útero y puede estar relacionado con el cáncer de la laringe.

Los siguientes factores no se sabe si están relacionados con el cáncer de garganta:

- Trabajar en ciertas industrias o estar expuesto a las siguientes sustancias podrían ser factores de riesgo para el cáncer laríngeo: níquel, formaldehído, gas mostaza, polvos de minería, fibras vítreas minerales (tales como filamentos de lana mineral y vidrio), fabricación de alcohol, disolventes y metales.

- Beber mate caliente puede ser un factor de riesgo para el cáncer de laringe. El mate caliente es una bebida tradicional sudamericana que se hace agregando las hojas secas de yerba mate en agua caliente.

Cómo reducir el riesgo de cáncer de laringe


Se puede disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de laringe haciendo lo siguiente:
- Dejar de fumar y evitando el humo de segunda mano. Si fuma, busque ayuda para dejar el tabaco.
- Dejar de beber alcohol. Si decide tomar alcohol, consuma menos de una bebida al día si es mujer y menos de dos bebidas al día si es hombre. Cuanto menos beba, más reducirá el riesgo.
- Protegerse de los carcinógenos. Si debe exponerse a sustancias químicas, siga las medidas de salud y seguridad en el trabajo, y lleve un equipo adecuado. Trate de evitar cualquier exposición al amianto. Si tiene asbesto en su casa, contrate expertos para eliminarlo de forma segura.
- Comer verduras y frutas. El consumo de vegetales y frutas pueden reducir el riesgo de desarrollar cáncer de laringe. Las verduras y frutas, junto con otros alimentos, dan a su cuerpo un equilibrio de vitaminas y minerales. La mejor manera de obtener los nutrientes y los beneficios para la salud de las verduras y frutas son los alimentos, no las píldoras de vitaminas o suplementos dietéticos.
- Limitar la cantidad de carne y grasa que come.
- Reducir la exposición al virus del papiloma humano (VPH). Las personas que tienen sexo oral y múltiples parejas sexuales tienen un mayor riesgo de infección por VPH en la boca. La única forma segura de prevenir la infección por VPH es evitar completamente cualquier contacto genital con otra persona. Si es joven, puede retrasar las relaciones sexuales. Si es sexualmente activo, puede reducir su riesgo de exposición al VPH mediante la limitación de parejas sexuales y estando en una relación monógama con alguien que haya tenido parejas sexuales limitadas. También puede reducir su riesgo de infección por VPH usando preservativos (condones). Las áreas no cubiertas por el condón todavía permiten algún contacto de piel a piel durante el sexo, por lo que el uso de preservativo reduce, pero no elimina, el riesgo de infección por VPH. También puede vacunarse de VPH. Existen dos vacunas contra el VPH. Estas vacunas ayudan a proteger contra la infección frente al VPH-16 y el VPH-18, los dos tipos de VPH más vinculados con el cáncer. Al prevenir la infección con el VPH, estas vacunas ayudan a reducir el riesgo de cánceres relacionados con el VPH, como el cáncer de cuello uterino. También pueden ayudar a reducir el riesgo de otros cánceres ligados al VPH, aunque esto no se ha estudiado directamente. Hable con su médico para vacunarse contra el VPH.

Cómo se detecta el cáncer de laringe


Después de hacer un examen físico de la garganta, el médico puede derivar al paciente a un especialista de oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo), que puede hacer diversas pruebas.

Historia clínica y examen físico

Se hace una historia personal de consumo de tabaco y alcohol, exposición ocupacional a vapores de ácido sulfúrico, y signos y síntomas que puedan sugerir el cáncer de laringe.
Durante el examen físico, el médico examinará la cabeza y el cuello, incluyendo la piel, el cuero cabelludo, las orejas, la nariz, la boca y la garganta. El médico puede buscar algún bulto, hinchazón o ganglios linfáticos agrandados en el cuello, palpar masas o hinchazones en el interior de la boca, incluyendo las mejillas y los labios, palpar el suelo de la boca y la base de la lengua, examinar el techo de la boca y la parte posterior de la garganta, y examinar la nariz y las orejas.

Endoscopias

La endoscopia permite al médico examinar y tomar muestras de tejido (biopsia) de la laringe mediante un tubo flexible con una luz y una lente en su extremo (endoscopio).

Laringoscopia

Una laringoscopia (endoscopia de laringe) es un procedimiento que permite al médico observar la laringe mediante un tubo flexible con una luz y una lente en su extremo (laringoscopio). Hay diferentes tipos de laringoscopia:
- Laringoscopia indirecta. Se utiliza una fuente de luz y un pequeño espejo de mano en la parte posterior de la garganta para observar la laringe y las cuerdas vocales.
- Laringoscopia flexible o de fibra óptica. El otorrinolaringólogo rocía un anestésico tópico en la parte posterior de la nariz y la garganta justo antes de la prueba. Esto ayuda a abrir los senos nasales y prevenir náuseas. Luego se introduce un laringoscopio flexible por la nariz hacia la garganta, por lo que se puede observar la laringe.
- Laringoscopia directa. Esta prueba la realiza un otorrino en la sala de operaciones bajo anestesia general. Consiste en recoger una muestra de biopsia si se observa un tumor de laringe durante la laringoscopia flexible o indirecta. El médico inserta un laringoscopio rígido en la boca para mirar la laringe y extraer una muestra de tejido.

Laringoestroboscopia

La laringoestroboscopia o videoestroboscopia se utiliza para examinar las cuerdas vocales durante el habla. Una cámara está conectada a un laringoscopio, y se utilizan luces intermitentes para congelar la imagen de las cuerdas vocales. Esta prueba la realiza un otorrinolaringólogo en un consultorio médico o en el hospital.

Panendoscopia

La panendoscopia es una prueba que combina una laringoscopia, una esofagoscopia (endoscopia del esófago) y, algunas veces, una broncoscopia (endoscopia de los bronquios o vías aéreas en los pulmones). La panendoscopia permite al médico observar toda la zona alrededor de la laringe y la hipofaringe, incluyendo el esófago y la tráquea (conducto de aire). Este procedimiento se realiza en un quirófano bajo anestesia general.

Biopsia de laringe

Se extraen muestras de tejido de la laringe mediante una biopsia endoscópica por aspiración con aguja fina. Esta técnica también se puede utilizar para tomar una biopsia de un bulto en el cuello o de un ganglio linfático agrandado.

Tomografía computarizada y resonancia magnética

Se puede realizar una tomografía computarizada o una resonancia magnética de la cabeza y el cuello para determinar el tamaño del tumor, la extensión de la enfermedad y si el cáncer se ha propagado a los huesos, los cartílagos o los ganglios linfáticos. También se hace para buscar o descartar metástasis a los pulmones. Pueden no ser necesarias para los cánceres de laringe tempranos.

Serie gastrointestinal superior

Una serie gastrointestinal superior (también llamada trago de bario), consiste en ingerir bario (un líquido espeso y calcáreo) y luego tomar radiografías del esófago, el estómago y el intestino delgado superior. El bario recubre el interior de estos órganos y muestra su contorno en una placa de rayos X. Esta prueba puede mostrar cualquier anormalidad en la garganta al tragar, lo que a menudo es la primera prueba de diagnóstico si se tiene dificultad para tragar.

Rayos X

Si no se ha realizado tomografía computarizada, se puede hacer una radiografía de tórax para determinar si el cáncer de garganta se ha extendido a los pulmones.

Tomografía por emisión de positrones

Esta prueba es importante para la supervisión y seguimiento de muchos cánceres de laringe. La tomografía computarizada y la resonancia magnética son mejores para mostrar detalles específicos, pero las exploraciones con tomografía por emisión de positrones son muy sensibles a las células tumorales y pueden detectar mejor la propagación del cáncer de laringe a los ganglios linfáticos y las metástasis a distancia.

Pruebas del habla y la deglución

Si es posible, una persona diagnosticada con cáncer de laringe se reunirá con un terapeuta del lenguaje (fonoaudiólogo) antes del tratamiento. El terapeuta del habla evalúa el habla y la deglución antes del tratamiento. Esta evaluación puede incluir una grabación de la voz y el habla, así como una videofluoroscopia de la función de deglución. La videofluoroscopia crea radiografías o imágenes de la garganta al tragar. Este procedimiento ayuda a la rehabilitación del habla y la deglución después del tratamiento. El terapeuta del habla puede proporcionar información sobre posibles cambios en el habla y la deglución, y cómo manejar estos problemas que pueden desarrollarse después del tratamiento.

Las personas que tienen problemas para tragar pueden no ser capaces de mantener una nutrición adecuada. Se puede hacer una evaluación nutricional junto con un seguimiento para asegurarse de que la persona está lo suficientemente bien nutrida como para someterse a tratamiento.

Pruebas de química sanguínea

Los análisis de sangre no se usan para diagnosticar o estadificar el cáncer de laringe, pero pueden ser utilizados para comprobar la función hepática y renal, y el estado de salud general antes del tratamiento.

Metástasis del cáncer de laringe


Las células cancerosas tienen el potencial de diseminarse desde la laringe a otras partes del cuerpo donde pueden crecer en nuevos tumores. Este proceso se llama metástasis.

El patrón de progresión de la enfermedad para el cáncer de laringe es ligeramente diferente dependiendo de en qué parte de la laringe comienza el tumor. La supraglotis contiene más vasos linfáticos que la glotis y la subglotis. Por lo tanto, el cáncer de laringe que se inicia en la supraglotis se propaga con más facilidad a los ganglios linfáticos. Los sitios más comunes a los que se propagan estos cánceres iniciados en la supraglotis son: a lo largo de la laringe, a los tejidos blandos del cuello, al cartílago de la tiroides y la glándula tiroides, a la base de la lengua, a la faringe y a los ganglios linfáticos del cuello. Si el cáncer se inicia en la glotis, se suele propagar a las cuerdas vocales, los tejidos blandos del cuello y los ganglios linfáticos del cuello. Finalmente, si el cáncer de laringe se inicia en la subglotis, los sitios donde se suele propagar son el cartílago cricoides, la tráquea y el cartílago traqueal, el esófago y los ganglios linfáticos del cuello.

El cáncer de laringe también puede propagarse a sitios distantes como el pulmón, el hígado y los huesos.

Tratamiento del cáncer de laringe


Los objetivos del tratamiento para el cáncer laríngeo son eliminar completamente el tumor y preservar la mayor función posible de la laringe (hablar, tragar y respirar).

Los tumores laríngeos en fase inicial (T1 o T2) son tratados con radioterapia o cirugía. Los tumores más grandes o avanzados (T3 o T4) suelen tratarse con diferentes terapias.

El tratamiento para el cáncer de garganta puede incluir:
- Radioterapia: se usa solo para tratar tumores de laringe en fase inicial, o junto con quimioterapia (quimiorradiación) para tratar tumores más avanzados, así como después de la cirugía (terapia adyuvante), con o sin quimioterapia, para reducir el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer.
- Cirugía: se usa solo para tratar tumores en fase inicial, y es seguida por radioterapia o quimiorradioterapia si hay un alto riesgo de recurrencia del cáncer de laringe. La cirugía también puede ser utilizada si el tumor no responde o la persona no puede tolerar la quimiorradioterapia.
- Quimioterapia: se usa con radioterapia para tratar tumores más avanzados, para reducir el tamaño de un cáncer avanzado antes de administrar otros tratamientos y como terapia paliativa para el cáncer metastásico o recurrente de garganta.
- Terapia dirigida:para tumores avanzados, cuando la persona no puede tolerar la quimiorradioterapia.

Secuelas y efectos secundarios del tratamiento del cáncer de garganta


Los tratamientos para curar el cáncer de laringe pueden dar lugar a diferentes secuelas y efectos secundarios que el paciente debe aprender a sobrellevar.

Traqueotomía

Una traqueotomía es un procedimiento quirúrgico en el cual se crea una abertura en la tráquea (estoma) a través de la parte frontal del cuello. Después de una traqueotomía, la persona respira a través de esa abertura en el cuello. A las personas que necesitan una laringectomía parcial como parte de su tratamiento para el cáncer de laringe, se les puede practicar una traqueotomía temporal. Las personas que tienen una laringectomía total como parte de su tratamiento tendrán una traqueotomía permanente. Vivir con una traqueostomía puede ser aterrador al principio. Sin embargo, la mayoría de las personas pueden adaptarse y vivir normalmente.

Se necesita tiempo y paciencia para aprender las nuevas habilidades necesarias para el cuidado de la traqueotomía. Los terapeutas enterostomales enseñan a la persona cómo cuidar el estoma (abertura) después de la cirugía.

Problemas para hablar y deglutir

La cirugía o la radioterapia para el cáncer de laringe pueden causar problemas con el habla y la deglución. Las personas que tienen una laringectomía parcial o radioterapia para el cáncer de laringe pueden experimentar ronquera o debilidad de la voz. Las personas que tienen una laringectomía total no pueden hablar utilizando sus cuerdas vocales y deben aprender nuevas formas de hablar. La terapia del habla con un logopeda (fonoaudiólogo) puede ayudarle a lidiar con los cambios en su voz y aprender a hablar de nuevo.

Pérdida de autoestima y problemas con la imagen corporal

Los tratamientos para el cáncer de garganta pueden causar cicatrices, pérdida de cabello, cambios en la piel, cambios en el peso corporal, una traqueotomía, pérdida de la laringe, pérdida de la capacidad de hablar y comunicarse, etc. Algunas personas que tienen una laringectomía total pueden sentirse avergonzados por el estoma, lo que puede afectar a la autoestima y causar angustia.

Alteraciones del gusto

La radioterapia para el cáncer de garganta puede dañar las glándulas salivales y las papilas gustativas de la lengua, lo que puede afectar al sabor de los alimentos. Los medicamentos de quimioterapia pueden afectar a las células del gusto. La traqueotomía produce cambios en el olfato, porque el aire ya no pasa a través de la nariz, pero se pueden aprender nuevas formas de oler.

Sequedad en la boca

Es muy habitual tener la boca seca durante y después del tratamiento del cáncer de laringe. Esta secuela puede ser peor cuando se aplica quimiorradioterapia que solo con radioterapia. La boca seca puede causar dificultad para masticar, tragar y hablar. Cuando es grave, puede interferir con la capacidad para mantener una buena nutrición.

Caries

La caries dental es un efecto secundario tardío de la radioterapia en la cabeza y el cuello. La radioterapia puede dañar las glándulas salivales, por lo que se produce menos saliva. La saliva ayuda a limpiar los dientes y las encías, así que hay un mayor riesgo de desarrollar caries y enfermedades de las encías. Antes del tratamiento se suele hacer un examen dental, y es importante un buen cuidado de la boca para evitar problemas.

Malnutrición

La dificultad para tragar, la boca seca y los problemas dentales pueden conducir a una malnutrición y pérdida de peso. Se pueden tomar medidas para aumentar el comer más y mantener una buena nutrición. Pueden recomendarse tomar suplementos alimenticios. Un dietista puede ayudar a las personas a recuperar el apetito.

Problemas sexuales

La persona con cáncer laríngeo puede experimentar cambios en su sexualidad. Algunas personas pueden sentirse incómodas con sus cuerpos, especialmente si tienen una traqueotomía, ya que cambia la apariencia física, el habla y la respiración. La incomodidad y angustia iniciales son normales.

Disminución de la función tiroidea (hipotiroidismo)

La tiroides es parte del sistema endocrino del cuerpo. La tiroides produce hormonas que son importantes en la regulación de la ruptura de ciertos nutrientes, promoviendo la formación normal del hueso, la regulación del sistema nervioso y la temperatura corporal normal. La radiación en el cuello puede causar disminución de la función tiroidea (hipotiroidismo). Los signos y síntomas del hipotiroidismo pueden incluir: fatiga extrema, piel y cabello seco, pérdida de cabello, dificultad para perder peso o aumento de peso, intolerancia al frío y trastornos menstruales. Si tras un análisis de sangre se detecta este problema, se le puede suministrar una medicación hormonal para regular la tiroides.

Osteorradionecrosis

La osteorradionecrosis es la muerte del hueso causada por la radiación. Las personas que han recibido radioterapia en la cabeza y el cuello están en riesgo de desarrollar osteoradionecrosis en la mandíbula inferior.

Trismo

El trismo es la dificultad para abrir la mandíbula. Se produce cuando se forma tejido cicatricial en los músculos de la mandíbula o la articulación. El trismo pueden ser causado ​​por la cirugía o la radioterapia para el cáncer de garganta.

Pronóstico y esperanza de vida para el cáncer de laringe


El pronóstico de un cáncer depende de diversos factores. Para el tipo más común de cáncer de laringe, que es el carcinoma de células escamosas de la laringe, los factores que afectan a la esperanza de vida son:
- Tamaño del tumor: los tumores más grandes tienen resultados menos favorables.
- Extensión a los ganglios linfáticos. Si se ha extendido tiene resultados menos favorables que los tumores que permanecen confinados en la laringe.
- Estado general de salud. El estado de los pulmones y la salud en general afecta a cómo va a tolerar el tratamiento. Bajo ciertos estados de salud no es posible someterse a tratamientos agresivos para el cáncer de garganta. Las personas que fuman y consumen alcohol suelen tener otros trastornos médicos (comorbilidades), como cirrosis hepática, enfermedades cardiovasculares y problemas pulmonares. Fumar durante la radioterapia puede causar efectos secundarios o empeorarlos y, por lo tanto, puede afectar al éxito del tratamiento.
- Grado del tumor. En general, los tumores poco diferenciados (de grado superior) tienden a hacer metástasis más fácilmente que los tumores bien diferenciados (de grado inferior).
- Otras características del tumor. Los tumores que crecen hacia dentro desde la superficie y profundizan en los tejidos de la laringe (endófitos o infiltrantes) tienen un peor pronóstico que los tumores que crecen a lo largo de la superficie de la laringe (exofíticos). Los tumores endófitos generalmente se diagnostican en una fase posterior. Además, los tumores endofíticos no responden tan bien a la terapia de radiación como los tumores exofíticos.
- Anemia. Las personas con anemia en el momento del diagnóstico tienen un peor pronóstico. Los pacientes con glóbulos rojos normales tienen menos propagación del cáncer y mejores tasas de supervivencia que las personas anémicas.

La supervivencia relativa a 5 años para el cáncer de laringe es del 63%. Esto significa que, en promedio, las personas diagnosticadas con cáncer de laringe tienen aproximadamente un 60% de probabilidades de vivir 5 años después de su diagnóstico.